El volcán Etna, ubicado en la italiana Sicilia, está experimentando una intensa erupción. El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología reportó una nueva fase que comenzó en la madrugada del domingo.
Se registraron violentas explosiones, columnas de humo y coladas de material piroclástico que surgieron debido al colapso de una sección del cráter sureste y descendieron por el Valle del Leone.
Esta actividad, publicó Deutsche Welle, se caracteriza por erupciones estrombolianas, que son explosiones moderadas, y un aumento significativo en la sismicidad volcánica, alcanzando valores muy altos.
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología dijo que está controlando la situación y, en su último boletín, confirmó con sus cámaras térmicas la presencia de flujos piroclásticos, coladas con lava y gases que se mueve a nivel de suelo.
Específicamente, se observaron corrientes de lava que avanzaban hacia el sur y este, así como una columna de ceniza que se dispersaba hacia el este-sureste, causando caída de ceniza en localidades cercanas como Zafferana Etnea.
La nube eruptiva superó los 5.000 metros de altura y se desplazó hacia el oeste-suroeste.
Esta actividad generó alertas y afectaciones, incluyendo la desviación de vuelos en el aeropuerto de Catania debido a la ceniza volcánica, aunque el aeropuerto sigue operativo.
En videos difundidos en redes sociales se observa cómo grupos de turistas huyeron despavoridos del sitio, mientras otros curiosos intentaban asombrados grabar con sus equipos móviles la erupción del volcán Etna. (EFE)








