El buque petrolero incautado este miércoles por fuerzas estadounidenses ante las costas venezolanas era utilizado regularmente por Venezuela e Irán para transportar crudo, pese a sanciones internacionales, anunció en la red X la fiscal general estadounidense, Pam Bondi.
«Durante años, el petrolero ha sido sancionado por Estados Unidos debido a su participación en una red ilícita de envío de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras», explicó Bondi en su mensaje.
La publicación está acompañada de un video en el que se ve a militares abordar el buque desde helicópteros.
El petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela
El gobierno de Estados Unidos publicó el miércoles un video en el que se aprecia el momento en que se llevó a cabo la incautación de un buque petrolero sancionado que operaba en aguas internacionales frente a Venezuela, una operación conjunta del FBI, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Guardia Costera y con apoyo del Departamento de Guerra.
La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, detalló que el tanquero —identificado como Skipper, anteriormente Adisa— llevaba años bajo sanciones por su participación en una red ilícita que transportaba petróleo venezolano e iraní. Esa red, según Washington, financia a organizaciones terroristas como Hezbolá y la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
“Durante varios años, el petrolero ha estado sancionado por Estados Unidos debido a su participación en una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”, afirmó Bondi en un comunicado.
La operación, según explicó la fiscal, se realizó “de manera segura” y sin incidentes, como parte de una investigación en curso destinada a frenar el movimiento de crudo sancionado que alimenta actividades ilícitas.
Bondi difundió más tarde un video en X donde se observa a personal armado descendiendo en rápel desde un helicóptero hacia la cubierta del buque y avanzando con fusiles listos, confirmando la magnitud de la intervención.
Gobierno de Maduro denuncia “piratería” y alega un plan de despojo energético
El gobierno de Nicolás Maduro rechazó de manera tajante la operación, denunciándola como un “acto de piratería” y acusando a Estados Unidos de ejecutar un plan sistemático para apropiarse de los recursos energéticos del país.
En un comunicado, el oficialismo dijo que “han quedado al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela. No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales”.
El comunicado acusa directamente a la administración Trump de llevar adelante un “plan deliberado de despojo de nuestros recursos energéticos”, en el marco de un conflicto geopolítico de larga data entre ambos países.
Venezuela adelantó que apelará la incautación ante “todas las instancias internacionales existentes”. (AFP)








