Ante la vigencia del decreto de Conmoción Exterior emitido el pasado 3 de enero, las alcaldías de los municipios Mariño y Cajigal, en la zona pariana del estado Sucre, han anunciado oficialmente la suspensión total de todas las actividades relacionadas con las fiestas de Carnaval de este año.
La medida impacta directamente en una de las temporadas turísticas más importantes para la región. Aunque el Carnaval está previsto en el calendario nacional entre el 16 y el 20 de febrero, la compleja situación política y económica del país ha forzado a las autoridades locales a priorizar el orden público y el duelo nacional.
Decisiones oficiales
La alcaldesa del municipio Mariño, Yelitza Fernández, fue la encargada de formalizar la decisión a través de un comunicado oficial donde se deja sin efecto cualquier programación previa.
«Se informa a la ciudadanía que la alcaldía del municipio Mariño deja sin efecto cualquier festividad o celebración programada con motivo de las fiestas de Carnaval en nuestro territorio», reza el texto.
El comunicado hace un llamado enfático al respeto y a la disposición de duelo, en solidaridad con las familias de las víctimas fallecidas durante el reciente ataque norteamericano, contexto que sustenta el decreto de Conmoción Exterior. Por su parte, el municipio Cajigal emitió un decreto en términos similares, instando a la población a acatar la medida de forma disciplinada.
Incertidumbre en Carúpano
La atención se centra ahora en Carúpano, sede del Carnaval más emblemático del oriente venezolano y referente turístico nacional. A pesar de que se han reportado preparativos logísticos en semanas previas, las autoridades de dicho municipio aún no han emitido información oficial.
Hasta el momento, se desconoce si Carúpano mantendrá su agenda festiva en condiciones especiales o si se sumará a la suspensión que ya rige en los municipios vecinos de la península. (EN)








