Las Diversiones del Estado Bolívar como elemento estructurante del pasado en el presente.

14 julio 2025 | Arte y Espectáculo, Regionales, Turismo

Las Diversiones como manifestación de la cultura popular a lo largo de toda su historia han revelado cómo la sociedad (asentamiento, minoría étnica, comunidad, ciudad) ha estructurado su vida social y económica, principalmente. Lo anterior se fundamenta en el hecho de que las Diversiones a través de sus parlamentos, bailes, teatros y principalmente por las personas que las portan,  proyectan las maneras en que ellas construyen sus realidades, las cuales se objetivan en el tejido asociativo de la sociedad.

Las Diversiones, al agrupar un número considerable de personas con credos diferentes, cosmovisión diversa, maneras propias de producir sus economías y hacer su vida material, condicionan el conocimiento de aquellas estructuras en las que se mueve la sociedad venezolana.

El hombre, como parte de la naturaleza, vive en una búsqueda perenne de interrelación  y cree en sus acciones, actos y acontecimientos de la vida,  regidos por el “ser supremo”, al cual se le debe obediencia y gratificación ya que su Dios es el creador de todo lo que le rodea.

Es así como los seres humanos desde tiempos remotos y a semejanza de sus antepasados, han obedecido a este sentimiento y desborda toda su acción de gracias a Dios por las bondades recibidas  durante el año que culmina y el  nuevo que ha de llegar. Despliegan todo su arte, inspirándolo en un motivo para darle vida a la Diversión, que le sirve como medio para alegrar al pueblo y aflorar sus habilidades innatas heredadas de generación en generación, regaladas por la tierra misma.

Las Diversiones tienen un colorido típico que remeda los variadísimos colores de las plumas de los pájaros, o  la piel de los animales reales o ficticios que las inspiran.

Las Diversiones aparecen en los días de asueto, por lo que proyectan un momento de significativa importancia para la economía de la región: preparar los aperos e instrumentos para la producción material.

Con sus parlamentos, ritmos, vestuario y personajes centrales, imitan la estructura social de la región; quiénes son los que soportan la vida material, el vínculo entre los sectores menos favorecidos por el desarrollo con los elementos de la naturaleza. En ellas participan hombres, mujeres, niños, niñas y jóvenes, que cantan y bailan, cuyos vestuario, parlamentos, colores y sonoridades revelan las disímiles maneras en que ellos reflejan su cotidianidad, no así los sectores de mejor posición social y económica, mostrando qué clases y sectores sociales son los que más movimiento tienen en el nivel micro: evidentemente, la clase trabajadora (pesca, puerto, cultivos) y los sectores más humildes (artesanos, panaderos, jornaleros, maestros, músicos, amas de casa, zapateros y cocineros, entre otros); por otro lado, las Diversiones muestran un tipo de jerarquía imperante en la sociedad como muestra de las relaciones de poder. Los abanderados revelan el poder de la comunidad simbolizado en el objeto que porta la manifestación, lo que pone en evidencia, el tipo de economía y en torno a ella, la organización política, social y religiosa que prevalece, y el nivel de jerarquía que tiene la comunidad.

Las Diversiones expresan también el estandar de vida que poseen las comunidades, pues cada una de ellas es representada por una Diversión. El vestuario, los símbolos, los instrumentos musicales, así como los parlamentos, ilustran cómo vive esa comunidad. Por ejemplo, las Diversiones del Vapor Meta y los Caballitos de San Juan muestran una mayor opulencia en sus elementos, porque esas manifestaciones son apoyadas y financiadas por organizaciones educativas del estado, y sus representantes manejan recursos que les permiten mostrar con una mayor riqueza sus elementos, además de estar ubicadas sus comunidades en lugares de mayor desarrollo económico y vida social.  Por su lado, la Guitarrilla y la Sapoara, con sus comunidades portadores y reproductoras situadas en las márgenes del río Orinoco, y, de una composición social más popular y de menos recursos, muestran su cotidianidad de otra manera.  

Luego de haber estudiado las Diversiones nos pareció prudente introducir una periodización que abarcase los momentos básicos por los que estas se han ido desenvolviendo. Para estructurarla, -sin ignorar que de hecho existe toda una estructura lógica de las Diversiones Orientales- tenemos que acogernos por obligación a un criterio que jerarquice las etapas y momentos por los que han avanzado en su más de un siglo de historia. Los procesos de conservación y cambio en la cultura serán por el momento el núcleo central de estas páginas, expresados en una periodización de duchas diversiones que toma como criterio clasificatorio el de la relación que se establece entre los cultores, las familias y la comunidad (instituciones culturales y educativas, medios masivos de difusión, Fundaciones, etc.)

Si pretendemos introducir una idea que valore y acomode la historia de las Diversiones, se presenta ante nosotros un cierto caos. Los aspectos musicales, coreográficos, el vestuario y otros, se han ido involucrando a lo largo de su desarrollo con el contexto histórico social más amplio: participación de clases sociales, forma en que se relacionanan las instituciones, organizaciones, grupos y comunidades, las políticas culturales que se han seguido en el país; así como lo asociado también a lo netamente investigativo y académico por parte de universidades, fundaciones, etc. Pero por el momento intentamos llevar adelante las propuestas esenciales para esta tesis proponiendo el siguiente enunciado, en calidad de premisa teórica: El corpus estructurador en las Diversiones del estado Bolívar ha propiciado  que, a medida que avanzaron las décadas del pasado siglo, se produjesen altibajos en la forma en que se entrecruzan sus componentes organizativos para garantizar la transmisión y conservación de la tradición. Lo anterior amerita la utilización de la animación sociocultural en calidad de instrumento teórico- práctico para legitimar el que, por vías no tradicionales, se puedan seguir garantizando dichas prácticas en y para las generaciones sucesivas.

Esta aserción debe ser explicitada con detenimiento. Podemos plantear que durante las más de doce décadas transcurridas desde el surgimiento de esta manifestación hasta la actualidad, se han sucedido una serie de etapas, momentos o fases en las que dicha expresión ha ido variando sus formas de desarrollarse y para ello necesariamente ha utilizado diferentes maneras de conexión con la sociedad. Pudiésemos señalar como primer momento el período endógeno. En él la difusión de las Diversiones fue siguiendo un curso de extensión que va desde los cultores hasta la comunidades, donde las familias aún no jugaban un papel central al reducirse su influencia fundamentalmente a dos de ellas; para que se ampliara a otras habría que esperar sucesivas etapas.

En el momento de desarrollarse el fenómeno cultural Diversiones la posición de los cultores, las familias que en ella participan y el arrastre en la comunidad hace que se revierta en una expansión o una contracción en determinadas etapas de tiempo.

Primer Período: Endógeno

Se extiende entre los años 1890–1992; durante este tiempo se sobrevienen diversas formas de expresión y comportamiento que caracterizan etapas que podemos denominar de la siguiente forma:

  -Etapa de estructuración

Se caracteriza por la aparición de las primeras comparsas entre las que destacan composiciones tales como: El Vapor Manzanares (1883), El Vapor Delta, El Vapor Libertador (1902), El Vapor Whitney (1904), El Vapor Apure (1904) todas compuestas por Doña. Elvira Pulido. Posteriormente aparecería un conjunto de comparsa, La Garza Paleta, El Sapo, El Toro, El Dromedario, El Valentón y otras.

Este período lo podemos enmarcar hasta 1940 y en él esta expresión se extiende de sus núcleos originales hacia otros asentamientos.

Como se puede apreciar comprende grandes espacios de tiempo en el que la manifestación alcanzó una cierta estructuración.

  -Etapa de afianzamiento

Después de 1940 comienzan a cobrar fuerza en diversas comunidades y ha adquirir un marcado carácter regional. De este período son La Sapoara, y La Guitarrilla (1943), y nacen las comparsas Caballitos de San Juan, El Papelón con queso, El Merey pasa’o y otras. En el libro Alejandro Vargas, juglar de Angostura se plantea que las comparsas fueron divulgadas a través de programas radiales en los que él participaba (Ecos del Orinoco y Radio Bolívar) con el programa “Alejandro Vargas y sus guasas” (1990:33). Este período se extiende aproximadamente hasta 1968, cuando ya a la muerte de Vargas todo el proceso  había adquirido una fuerza notoria con la participación de comunidades y se había involucrado un número importante de familias y músicos, apoyados por la creación de las Casas de Cultura a partir de 1960. Esto habla ya de un soporte institucional, sobre la base de un sistema de relaciones sociales que incluía competencia con otros cultores hasta alcanzar -debido a su calidad, disciplina y estricta observancia de las normas sociales- un consenso y quedarse para contar historia.

   -Etapa de decadencia

A partir de los finales de los 60 hasta 1992. Esta etapa se caracteriza por ser el momento en el que cae o disminuye el accionar de este proceso a escala social (la comunidad). Según los comunitarios, argas era un promotor en las comunidades pero en su condición de aglutinador de artistas, no se garantizó en toda su amplitud la continuidad, a lo que habría que sumarle el impacto que la cultura norteamericana iba teniendo sobre Venezuela por el papel de los medios de difusión y la débil política cultural.   

Estamos ante una relativa desestructuración y resquebrajamiento de los niveles alcanzados en la primera etapa.

Segundo Período: Resurgimiento

Este segundo momento lo enmarcamos entre 1992 y la actualidad, cuando en los marcos de la animación sociocultural y con pleno conocimiento del estado en que se encontraban las mismas, comienza toda una propuesta de realce de las Diversiones hasta alcanzar el esplendor que tienen hoy.

  • La escritura y divulgación de los coreógrafas de cada una de las Diversiones
  • La recreación de los parlamentos de todas las obras de teatro
  • La trascripción de algunas obras musicales que no habían sido recopiladas; estas fueron: Los Caballitos de San Juan, La Mula Blanca y el Vapor Meta; también se realizaron arreglos musicales al incorporar nuevos instrumentos lo que influyó sobre los formatos musicales: teclado y bajo.
  • Rescate de la concepción original de vestuarios, y adaptación de los mismos a las nuevas condiciones y necesidades de los comunitarios que participaban.
  • Creación de medios de enseñanza, como videos didácticos para su difusión y desarrollo, que puede ser introducidos tanto en el contexto venezolano como a nivel internacional; de ahí que su alcance sea generalizable a la enseñanza de la danza.

– Las Diversiones como parte de la Identidad Cultural.

Las siguientes características están presentes en las Diversiones Orientales: actividades económicas, culinarias, símbolos geohistóricos locales, regionales y nacionales, la literatura oral, cantos populares y tradicionales, instrumentos musicales típicos, teatro de calle, ferias y fiestas, bailes populares tradicionales y étnicos, artes plásticas, patrimonios culturales, producción artesanal, turismo, ambiente  socio-natural, historia y modo de vida.

A continuación se exponen aquellas expresiones de la Diversión que reflejan los procesos de identidad cultural con mayor nitidez.

– Diversión y/o comparsa.

Son muchas las personas que identifican esta manifestación con las denominadas comparsas, formadas también por un colectivo complicado similar en la acción a lo anterior, pero sin el sentido estricto de las diversiones, ya que solo se limitan a la música y al canto.

En la actualidad estas expresiones populares tradicionales son aceptadas por el pueblo y en gran medida ponen en evidencia cómo la gente se ha ido moviendo hacia esos bienes del patrimonio cultural, y ha desarrollado fuertes sentimientos de identidad.

El investigador Rafael Salazar (1996), al referirse a este punto en uno de sus eventos expresó:

En el oriente del país, las diversiones pascuales o de navidad, celebradas ahora en carnaval, son las representaciones zoomórficas dedicadas a los festejos de fin de año, argumentadas sobre la muerte y resurrección de animales como rito bíblico del cielo solar. Esas diversiones escenificadas son el alma cultivada de los conquistadores y se remontan a los cultos mediterráneos, a las fiestas saturnales romanas de fin de año y va mas allá, en homenaje a la diosa Inés del antiguo Egipto, como devoción a la primavera y a la fecundidad .

Por su parte el cronista  Juan Grey, al dar su versión acerca del posible origen de la manifestación dice: “El único dato que asumo como posible documentalmente comprobado data de 1760 y se remonta a la fecha que asumió el trono de España el Rey Carlos III, para festejar el acontecimiento hubo en Margarita muchos actos culturales” (p. 6).

En la Diversión, diferentes elementos artísticos se agrupan en una sola idea que da como resultado un espectáculo digno de admiración por su variado colorido.

 

–  Diversión, ¿fuerza generadora del movimiento cultural en el Estado de Bolívar?

Las Diversiones Orientales constituyen una excelente expresión de cohesión social. La pretendida coordinación que se obtiene gracias al corpus cultural que se alcanza en ella, es lo que propicia abordar las formas dinámicas en que los pobladores incorporan su cotidianidad. La relación Diversiones-comunidades condiciona el que cantos, tonadillas y estribillos reproduzcan, adapten o incorporen aquellas acciones o expresiones que adquieren significación en espacios y tiempo, atados al resto de los componentes que hemos enunciado en páginas anteriores: drama, personajes, danzas, escenarios, etc. El arrastre que existe entre las Diversiones del estado Bolívar y sus comunidades nos permite afirmar que constituyen, sin lugar a dudas, el componente de la cultural popular de menor fuerza y significación, lo que justifica y legitima de alguna manera, la esencia que mueve este trabajo. ¿Por qué pensar en la animación como un sistema de prácticas que introduzca o redimensione una realidad en franco proceso de extinción?, ¿tendremos que conformarnos a la pérdida que por vía endógena se va produciendo en nuestras tradiciones culturales?

El estado en que se encuentran Las Diversiones del estado Bolívar muestra las necesarias interrelaciones estructurales entre un componente de la cultura popular y tradicional y el resto de los factores de su estructura social: instituciones, organizaciones, asentamientos y grupos sociales. Luego de la muerte de su principal exponente, Alejandro Vargas, y asociado a ello la pérdida de, su función de promotor comunitario, se produce la transmisión de la tradición por vías educativas (su pupila Mariíta Ramírez) y por vía endógena, bajo relaciones de filiación (su hijo Mario Vargas). Al mismo tiempo se produce un proceso de institucionalización del carnaval bajo relaciones comerciales, perdiendo fuerza la manifestación que estamos estudiando. La relación entre lo regional, autóctono y propio comienza un proceso de freno o contención frente a otros aspectos culturales, que coincide en los últimos años con la globalización.         

La contraposición simple entre dos culturas, «oficial» versus “popular”, de ningún modo debe entenderse como si solo existieran dos grandes bloques culturales, uno coherente y legitimado y el otro disgregado y arbitrario, imputables mecánicamente a dos únicas clases opuestas. Cuando realizamos análisis concretos detectamos, además de la complejidad de la estratificación social, la diversidad contradictoria de los procesos culturales. Asimismo encontramos en ellos ciertos elementos culturales transclasistas que conforman, por así decirlo, el discurso social común de una determinada sociedad. (El folklore ha estado ligado siempre a la cultura de las clases dominantes y a su modo le ha extraído motivos que se han insertado en combinación con las tradiciones precedentes).

Cuando  habla de las características del folklore (carácter fragmentado y contradictorio), Gramsci emplea un concepto de cultura tipo Taylor, es decir, la cultura es igual a los productos intelectuales y manuales compartidos por un mismo grupo social. En este sentido las Diversiones constituyen un buen ejemplo. Pero, en otros textos, considero que —aunque no sistematizada— se encuentra una concepción praxeológica de la cultura que puede ser traducida por los términos de «habitus de clase» de Pierre Bourdieu o de la «ideológica» de M. Auge1. «Lo que distingue al canto popular, en el cuadro de una nación y de su cultura, no es el hecho artístico, ni el origen histórico, sino su modo de concebir la vida en contraste con la sociedad oficial» (Gramsci). En este sentido las Diversiones introducen aspectos satíricos respecto al orden social, como expresiones de continuidad y oposición a la estructura social imperante. Ello nos muestra que las culturas populares, aún en su relativa asistematicidad y fragmentariedad, poseen (como toda cultura) un rasgo generador y distintivo, un modo de percepción y producción simbólica que funciona como matriz discriminadora de lo posible, de lo probable y hasta de lo perceptible; una cierta lógica de las representaciones que otorga una cierta coherencia a los contenidos dispersos de lo popular. Las Diversiones constituyen un sistema estructurado de símbolos que le dan cuerpo a todo el complejo cultural, otorgándole la coherencia de la que se habla anteriormente.

Queda por explicar por qué, en el terreno de las prácticas observables, las culturas populares son tan diversas e incluso contrapuestas entre sí2.

La defensa de la cultura no implica la defensa de sus condiciones materiales de subalternidad. Gramsci no es pues un folklorista romántico; propone conocer el folklore para «destruirlo», pero lo que debe destruirse, son las condiciones estructurales que han producido la «subalternidad» de la cultura miserable de las clases subalternas. Esta destrucción, lejos de resultar de un proceso de aculturación coactiva, se realiza desde «dentro» del espesor cultural de dichas clases e implica necesariamente la creación de un intelectual orgánico capaz de dirigir y organizarse «en pueblo» para la conquista de la hegemonía.

Llegados a este punto, se puede captar con claridad la forma en que Gramsci, desde una perspectiva marxista, introduce en el debate la polémica de las clases sociales (ampliamente escamoteada antes de él) y mediante ello define la «cultura popular» («afolklore» en sus escritos) por su relación de contraste con la cultura de las clases «no populares» dentro de un sistema de hegemonía. Las observaciones de Gramsci sobre el folklore no aparecieron publicadas sino hasta 1950 y a partir de su publicación resurge y se aviva en Italia un amplio debate que originó distintos desarrollos3 

Todo lo anterior nos conduce a reflexionar sobre cómo y por qué cambian las culturas: o dicho en otras palabras ¿qué nos hace pensar que las Diversiones constituyen cuerpos dinámicos de flujo y reflujo de aspectos de la cotidianidad en movimiento?  

El tema del cambio es introducido en la literatura antropológica desde diferentes acercamientos: ¿qué nos obliga a pensar en su dinámica?

Los componentes de las Diversiones obedecen a mezclas de orígenes étnicos diversos. Algunos clásicos como Fernando Ortiz abordan las formas en que estos procesos tienen lugar en determinados espacios y tiempo; otros, como M. Aguirre Beltrán enfocan el cambio como fases al estilo de la vieja tesis hegeliana, más enfocada hacia la integración de las comunidades indígenas (simples según la literatura antropológica) que a espacios de confrontación entre lo tradicional y la modernidad.

Los descubrimientos, invenciones y acomodos  que se hayan podido originar dentro y fuera de una sociedad son, a la larga, las fuentes de todo cambio cultural. Sin embargo, no tienen por qué llevar automáticamente a un cambio. Si se ignora una invención o un descubrimiento, este no resultará en cambio cultural alguno. Solo cuando la sociedad acepta esa invención o descubrimiento y la utiliza con regularidad podemos hablar de cambio cultural.

Lo apuntado pone de manifiesto la riqueza cultural del estado, la capacidad de creación de su gente y las maneras diversas en que recrean la naturaleza, parte intrínseca de sus vidas. Las Diversiones del estado Bolívar reproducen con ingenio y sagacidad la vida material y el permanente vínculo que las comunidades tienen con elementos de la naturaleza que le dan vida a sus familias y a la economía de la región: los ríos y el Caribe.

Conclusiones Parciales.

  • Para el estudio y análisis de las Diversiones concebimos dos períodos, utilizando como criterio de demarcación su transmisión por vía endógena y la introducida como criterio de reestructuración desde la animación sociocultural. El primer período fue subdividido a su vez en tres etapas: estructuración, afianzamiento y decadencia, el segundo período fue nombrado como resurgimiento.
  • Sobre la base de la concepción de la animación sociocultural, se pueden reordenar los componentes de las Diversiones en función del nuevo lugar que vayan ocupando, a la vez que irán modificándose en una dinámica de adaptación a las nuevas exigencias que la modernidad les impone. (Dra.   Fabiola Mendoza Fernández  –fabiola41mendoza@gmail.com)

NOTICIAS RELACIONADAS

Publicidad

Buscar Noticias de Interés

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Calendario de Noticias

enero 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Publicidad

Blue Label Pools

Pin It on Pinterest