El director del Observatorio de Empleabilidad y Procesos Formativos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Gabriel Wald, aseguró que cada vez más jóvenes venezolanos manifiestan interés en incorporarse a empresas nacionales y no únicamente a organizaciones internacionales o transnacionales.
En entrevista con el programa Shirley Radio, transmitido por el Circuito Onda, el especialista explicó que hasta hace dos años, del 75% de los egresados de universidades privadas que manifestaba querer trabajar en una empresa, la mayoría prefería ir a compañías extranjeras. Sin embargo, la tendencia ha cambiado y actualmente está igualada.
“Eso quiere decir que la empresa venezolana de alguna forma se ha vuelto más atractiva para captar talento”, sostuvo.
Wald atribuyó este cambio al difícil contexto para emprender en Venezuela, lo que lleva a los jóvenes a valorar más la estabilidad de un empleo, incluso si los ingresos no son suficientes para cubrir todas sus necesidades.
El experto indicó que los jóvenes buscan también un sentido de propósito y pertenencia dentro de las organizaciones: un espacio donde puedan crecer, desarrollarse y crear redes de contacto, más allá de recibir un salario cada quincena.
Salario emocional y beneficios intangibles
Sobre la remuneración, el representante del Observatorio de Empleabilidad afirmó que los empleadores están haciendo esfuerzos por ofrecer beneficios intangibles o de “salario emocional”, como seguros de salud, planes recreativos familiares, apoyo para transporte o incluso beneficios para mascotas.
Reconoció que los ingresos iniciales suelen ser insuficientes para aspirar a vivienda o vehículo en los primeros cinco años de empleo, pero destacó que esta realidad permite a los jóvenes enfocarse en la formación y acumulación de experiencia profesional.
Mayor exigencia y desarrollo temprano de habilidades
El especialista advirtió que las empresas se han vuelto más exigentes con los recién graduados, valorando especialmente las habilidades blandas: comunicación, resolución de conflictos, trabajo en equipo y madurez laboral.
“Ya no basta con esperar al último semestre para hacer una pasantía. Desde los primeros años de carrera, los jóvenes buscan diplomados, cursos y experiencias profesionales para fortalecer su currículo”, explicó el director del Observatorio de Empleabilidad.
Entre las carreras más demandadas mencionó Diseño, Administración y Comunicación Social, por su versatilidad y la posibilidad de ejercer de forma independiente, aunque advirtió que el freelance no siempre garantiza estabilidad en las primeras etapas de la vida laboral.
Brecha generacional y cultura laboral
Wald señaló que existe una “sana tensión” entre empleadores mayores de 50 años y jóvenes de 23 a 25 años, marcada por diferencias de expectativas y códigos de comunicación.
Recordó que la pandemia dejó aprendizajes positivos en cuanto a flexibilidad laboral, pero también mostró que el trabajo remoto puede debilitar los equipos y la cultura organizacional.
“Los jóvenes deben entender que no todo se adapta a ellos. La empresa también tiene normas que hay que respetar”, concluyó. (EN)








