El gobierno de Estados Unidos sancionó este jueves a la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet), como parte de la escalada de presión económica contra La Habana.
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció la medida que prohíbe a la compañía -responsable de la extracción, refinación y distribución de crudo en la isla- entablar cualquier tipo de relación financiera o empresarial en territorio estadounidense, tras su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), reseñó AFP.
Acusaciones de control social y desabastecimiento
A través de un comunicado, Rubio justificó la sanción al señalar el uso estratégico de los recursos por parte del gobierno cubano.
«El gobierno comunista de Cuba lleva mucho tiempo usando la energía como un arma, tanto para reprimir como para alimentar una cleptocracia de régimen en beneficio propio», afirmó el secretario de Estado.
El funcionario estadounidense acusó a Cupet de «revender innumerables barriles de escasa energía en el mercado secundario» y de acaparar los suministros energéticos para financiar a las fuerzas militares, de inteligencia y represivas, mientras raciona el servicio a la población como una «herramienta de control social».
Rubio recordó el origen de la infraestructura estatal al asegurar que «activos clave fueron expropiados ilegalmente a propietarios estadounidenses años atrás».
Presión de la Casa Blanca y colapso energético en Cuba
Esta decisión se enmarca en el endurecimiento de las represalias económicas de la administración de Donald Trump contra Cuba, país al que Washington califica como una amenaza para su seguridad nacional. Aunque la isla vive bajo un embargo comercial desde 1962 -con excepciones temporales para la importación de alimentos mediante autorizaciones especiales-, la presión sobre el sector energético se ha intensificado drásticamente.
Cuba produce apenas 40% del petróleo que consume. El 60% restante dependía de importaciones que hoy se encuentran prácticamente paralizadas debido al bloqueo petrolero que impuso la Casa Blanca. Esta medida se aplicó como mecanismo de presión política tras la captura de Nicolás Maduro.
La sanción contra Cupet, un conglomerado empresarial nacido en 1992, agrava la situación en la isla caribeña, cuyo sistema energético atraviesa uno de sus momentos más críticos con apagones prolongados y niveles récord de déficit en la generación eléctrica debido a la falta de combustible. *EN)








