Este 3 de febrero se cumplió el primer mes de la extracción de Nicolás Maduro, por parte de fuerzas especiales de EEUU, y el 23 de enero pasado se cumplieron dos años desde que compartí por última vez en persona con el Dr. Douglas Rodríguez, Coordinador Regional de Vente Venezuela en el estado Bolivar.
Fue después de aquella memorable caminata por Alta Vista, a propósito de los 66 años de la caída de la penúltima dictadura en Venezuela y el posterior surgimiento de la democracia en nuestro país.
Pasadas las dos de la tarde de ese día, esbirros de la dictadura intentaron secuestrarlo, en las inmediaciones del Colegio de Ingenieros de Ciudad Guayana, con la intención de desaparecerlo en alguna de las mazmorras que mantiene Maduro en cualquier lugar del país.
Y, desde entonces, comenzó el calvario de la clandestinidad y del exilio para Rodríguez. Un exilio que con toda seguridad ha sido doloroso, pero igual, con toda la certeza, debe haber sido de mucho aprendizaje y crecimiento personal, no lo dudo; en el que se destaca, entre otras facetas, la construcción, piedra por piedra, de un liderazgo regional.
Forjar un liderazgo bajo una dictadura es un proceso de resiliencia extrema y estrategia silenciosa y eso bien que lo ha sabido capitalizar el abogado Rodríguez.
En su reencuentro, virtual, con los medios regionales, el pasado lunes 02 de febrero, se destacó por su dominio y conocimiento sobre los diversos tópicos que atañen a la región y al país, así como su imbricación en el terreno internacional; alineado y consustanciado con el indiscutible liderazgo de María Corina Machado y Vente Venezuela Nacional, lo que demostró en ese encuentro con la prensa regional de manera fehaciente.
En la construcción de ese liderazgo regional, en el caso de Douglas Rodríguez, no se trata solo de tener carisma, sino de saber sobrevivir de manera inteligente y eficiente al alejamiento del exilio, mientras trabaja en la edificación de una alternativa viable frente a una dictadura atornillada al poder, trabajo que ya vislumbra sus frutos en el cercano horizonte.
Es que ese liderazgo de Rodríguez tiene como porta estandarte su Integridad como cimiento en lo familiar, personal, profesional y en lo político.
En medio de un entorno donde la propaganda y la mentira son la norma, como por ejemplo, aquellos que osada y manipuladamente lanzaron al voleo que el intento de apresamiento por la dictadura fue una treta de «autosecuestro», para ganar presencia mediática.
El tiempo le ha dado la razón al Coordinador de Vente Venezuela en el estado Bolivar. La coherencia entre sus palabras y sus acciones se han convertido en su capital más valioso; convirtiéndose, paso a paso, en un fresco y novedoso liderazgo bolivarense, de la mano de las directrices de Vente Venezuela Nacional y sobre todo de MCM y el presidente Edmundo González Urrutia.
Su exilio, es el mejor ejemplo del líder que no pide sacrificios y que él mismo no esté dispuesto a correr. Y vaya que lo ha asumido con creces y humildad.
Tal como lo mencionara en un artículo la dirigente municipal Cecilia Espejo, agradeciendo el trabajo, valentía y compromiso de su equipo en Upata, El Pao y El Manteco en tiempos difíciles de persecución y exilio, a la vez de reconocer que nada de ello se hubiera logrado sin el ejemplo y entrega de Douglas Rodríguez en la lucha por la libertad de Venezuela. Aqui cabe afirmar que el liderazgo no se hace, se construye.
Mantener la dignidad frente a la persecución y humillación pública, luego de ser atacado y golpeado por criminales, saqueada su residencia, amedrentados sus familiares, genera una autoridad que ninguna fuerza espúrea y dictatorial puede doblegar. Allí reside parte importante de la entereza y gallardía del director regional en Bolívar de Vente Venezuela.
Siguiendo los lineamientos nacionales de Vente, Douglas Rodríguez ha sabido amalgamar toda una organización; desde la clandestinidad, primero, y desde el exilio, después, sin perder contacto con todos sus equipos a lo largo y ancho de los 11 municipios 47 parroquias que conforman su natal estado Bolívar.
Bajo la opresión, la visibilidad es un peligro. Es por ello que Rodríguez ha forjado su liderazgo, trabajando hombro a hombro con sus equipos de confianza.
Eso quedó fielmente plasmado durante la rueda de prensa del pasado lunes, en el que puso en evidencia su consustansiación con las aspiraciones de los habitantes bolivarenses, transmitido en sus declaraciones y recogida por sus equipos de trabajo, al abordar materias diversas como amnistía, libertad, elecciones, minería, empresas básicas, medio ambiente, salud, educación, etc, etc.
Un liderazgo como el de Rodríguez, en dictadura, ha sabido demostrar que no tiene miedo, y esto lo ha impulsado a guiar a otros, dentro de sus equipos y fuera de ellos, a canalizarlo para alcanzar los objetivos propuestos.
Rompiendo, por ejemplo, el aislamiento mediante encuentros no sólo con sus equipos de trabajo, sino también transmitiendo las ideas de Vente Venezuela y sus aspiraciones a los diferentes medios, regionales y nacionales, aún de manera virtual.
El régimen busca que cada ciudadano se sienta solo y eso lo sabe Douglas Rodríguez, en eso se basa, entre otros aspectos, el acompañamiento a sus equipos, de manera de darle directrices, guiarlos y enseñarles el camino que conduce a la libertad y a la prometida Tierra de Gracia. Pronto llegaremos a ella. (Lic Luis M Navarro D – CNP 5579)








