En el año 2017, la empresa a cargo del sistema de votos electrónicos en Venezuela, Smartmatic, suspende sus operaciones en Venezuela luego de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y ahora en 2019 la vocal titular del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Chuquisaca, Olga Mary Martínez, renuncia después de que Evo Morales retomara el poder por cuarta vez.
¿Coincidencia?
Bolivia
Las recientes elecciones presidenciales de Bolivia dejaron mucho de que hablar, debido al presunto fraude desarrollado luego de 20 horas de una decisión para finalizar la actividad.
Los resultados divulgados el pasado lunes por parte del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE), presentaron la actualización en la que Evo Morales retoma el poder por cuarta vez, con una diferencia de 10 puntos porcentuales a Carlos Mesa, su oponente.
Pero ¿por qué se presume de un fraude?
En la noche del domingo, el mecanismo de recuento colocaba a Evo con 45% y a Mesa con 38%, cifras que obligan al presidente boliviano a buscar una segunda vuelta.
Pero el sistema se reactivó horas después sin actualizarse y reflejó la ampliación de la diferencia del presidente, que con más del 95% de los votos escrutados, cuenta con los 10 puntos necesarios para evitar esto último. Acción que para la Organización de Estados Americanos (OEA) le pareció un “cambio drástico” y un hecho “difícil de justificar”.
En el territorio boliviano un candidato se proclama presidente si gana la elección con 50% más 1 del respaldo o si el primero pasa la barrera de 40% y tiene diez puntos de diferencia respecto al segundo.
Estos comicios iban por una segunda vuelta, pero inesperadamente se solucionó al día siguiente.
Debido a esto y a los conflictos presentados ante los resultados, la vocal del TED Chuquisaca dimitió a su cargo.
En un comunicado dirigido al presidente de la Cámara de Diputados, Martínez no específico las razones de su decisión, pero afirmó que tiene una “vocación democrática” y un “compromiso” con Chuquisaca y Bolivia.
Y si esto no es suficiente, su colega Gunar Vargas, se declaró en la clandestinidad e informó a la radio boliviana “La Plata”, que resguardó su integridad personal debido a la conflictiva situación.
Además de ello, confirmó que el cómputo oficial de los votos ha quedado paralizado en tanto la Sala Plena del TED decida el curso de ese trabajo en una reunión que no tiene lugar ni fecha.
Venezuela
Cuando hablamos de renuncias luego de comicios, que mejor ejemplo que la empresa multinacional de origen venezolana, que actualmente tiene sede principal en Londres, Smartmatic.
Después de 15 años de servicios y 14 elecciones asistidas en Venezuela, cerró sus oficinas en 2017 y dejó de operar en el país.
La compañía aseveró públicamente que el Consejo Nacional Electoral (CNE) había anunciado resultados diferentes a los reflejados por el sistema de votación, lo que produjo una ruptura inmediata de la relación cliente – proveedor.
Smartmatic fue sustituida pro ExClé S.A, una empresa argentina que no es ajena al CNE porque trabaja con el sistema biométirco desde el año 2004 y ha tenido otras experiencias tecnológicas con el Banco de Venezuela y la Alcaldía de Caracas.
Después de los comicios de la ANC, el director ejecutivo de la compañía, denunció que “hubo manipulación del dato de participación”, argumentando que “la diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores”.
Dentro de este orden de ideas, aseguró que no hubo presencia de auditores de las oposiciones, fundamentales testigos del proceso.
Esta ha sido la primera vez en que Smartmatic entra en contradicción con las autoridades electorales de un país.
Para presentar el fraude y la manipulación deben existir pruebas, claramente, pero las acciones posteriores pueden ser de mayor valor.
La renuncia de entes estrechos con los gobiernos para corroborar unas votaciones en unas elecciones da pie al pensamiento de la mentira y el engaño a la sociedad nacional y a la comunidad internacional, lo que realmente genera un preocupación en el hemisferio.
Bolivia es uno de los países que aún respalda al régimen de Nicolás Maduro, lo cual no parece muy extraño que esto haya sucedido, conociendo el historial de Venezuela.(Venepress)







