Una vez más una empresa de Ciudad Guayana se suma a la lista de más de 136 afectados por las medidas irregulares y violatorias de la Leya por parte de la operadora de aseo urbano de la zona, Fospuca Caroní. En esta oportunidad se trata del prestador de servicios turísticos en Ciudad Guayana, Aparthotel Lumirosa, víctima de la última demanda legal por parte de la empresa de limpieza por una deuda, injustificada como ya es costumbre en la zona, que asciende a 15.972,05 euros, más 2.395,80 euros en costas procesales y honorarios de abogados.
La denuncia en esta oportunidad la formuló la gerencia del hotel a través de su representante Susana Linares, quien comenzó expresando que lamenta profundamente la situación, alegando que la empresa se ha mantenido históricamente solvente con sus obligaciones, pero se encuentra de «manos atadas» debido a la política de cobro desmedido de Fospuca Caroní, que se hace sin respetar lo establecido en las leyes nacionales que habla de una tasa para servicios públicos como el aseo urbano, y no tarifas calculadas al albedrío de la operadora que no ofrece siquiera planes de pago y que además exige la cancelación de las deudas que se saca de la manga en moneda extranjera, sin importar que ellos cobren sus servicios en bolívares y no en dólares.
Imposibilidad de Pago y Crisis del Sector
Según la denuncia adelantada por Linares, el hotel intentó realizar un abono en bolívares para demostrar su voluntad de pago y evitar el temor de un embargo, pero este fue rechazado. «Los convenios con la empresa Fospuca son únicamente en dólares. Pero la empresa Lumirosa CA no posee cuenta en dólares,» explicaron los representantes.
Susana Linares destaca que, a diferencia de Fospuca Caroní, han logrado acuerdos de pago flexibles en bolívares con otras prestadoras de servicios públicos como Corpoelec e Hidrobolívar, sin enfrentar problemas.
La crisis del sector hotelero en el municipio Caroní se ha agravado desde hace tiempo, lo que dificulta notablemente generar divisas. Además, según enfatiza la declarante, el hotel reporta una ocupación máxima del 10% en «días buenos» y periodos de hasta una semana sin ventas, lo que ha llevado a tomar medidas drásticas como el cierre del área de restaurante desde la pandemia, un servicio vital para los huéspedes, pero que simplemente no pueden sostener ya.
Además se ha visto obligados a una reducción de la nómina de 15 a solo 4 empleados, obligando a los propietarios a atender directamente el negocio y ocuparse hasta de las reparaciones. Por tal situación los ingresos apenas alcanzan para cubrir gastos operativos, reparaciones, reposición de lencería y mantenimiento de aires acondicionados.
«Se requiere de mucho ingenio para poder mantenerse,» afirma Linares, señalando que los ingresos por ventas (estimados en un promedio bajo) son insuficientes para asumir las tarifas enormes de Fospuca Caroní, que, según denuncian, son impuestas «a ojo» y sin tomar en cuenta la realidad de baja generación de desechos del hotel y la crítica situación económica.
Llamado Urgente a las Autoridades
Ante esta situación crítica que pone en riesgo la subsistencia del negocio, el Aparthotel Lumirosa hace un llamado a la Gobernadora Yulisbeth García, al Alcalde Yany Alonso, y a la Cámara de Turismo del Estado Bolívar para que intervengan. Piden que se preste apoyo al pequeño prestador de servicios turísticos y se ponga «un freno a estos embargos que están causando daños incalculables a nuestra ciudad.»
La gerencia del hotel enfatiza que la consecuencia directa de un embargo sería el cierre definitivo, dejando a varias personas desempleadas. Además, revelaron la imposibilidad de pagar las tarifas y deudas crecientes que suma Fospuca Caroní sin atender la realidad de los negocios, pues la tarifa que les cobraban en el 2022 que no podían pagar era de unos 200 dólares mensuales, que para este año 2025 ya asciende por obra y gracia de sus cálculos mágicos a 550 euros mensuales, que por supuesto no pueden cancelar.
Linares expresó que desde el año pasado ha estado en conversaciones con el abogado de Fospuca en la zona, Basan Souki, buscando una salida negociada al problema y presentar la situación real de la empresa, que ya obligó en el pasado a la clausura de una fundación social que mantenían y prestaba servicios de ambulancia y ayuda nutricional a Ciudad Guayana, demostrando el impacto social de estas políticas de cobro. Pero a pesar de buscar mecanismos de pago la respuesta ha sido siempre asumir sin chistar las tarifas demandadas por la operadora y además hacer los pagos en moneda extranjera.
Aparte de la falta de convenimientos ahora están en conocimiento que la operadora de aseo ya está realizando una medida de embargo contra la empresa Lumirosa CA, donde además se encuentra la residencia de Linares, su esposo y sus dos hijos menores de edad; situación igualmente conocida por los abogados de Fospuca, pero que no les ha inhibido de aplicar la medida de embargo.
Ante esto la gerencia del hotel reitera que Fospuca Caroní debería aceptar convenios de pago en moneda nacional, asumir la situación de crisis de muchas de las empresas regionales y además revisar sus tarifas desmedidas e injustificadas que no se ajustan a la realidad productiva y de generación de desechos de un pequeño hotel en crisis, como pasa con tantas otras empresas locales. Por lo que consideran urgente la intervención de las autoridades regionales y de los entes rectores del poder judicial y el sector turístico. (CNP 8235)










