Las Fuerzas Armadas a cargo de la seguridad de Santiago decretaron este miércoles por quinto día consecutivo un toque de queda nocturno pero adelantó dos horas el inicio de la medida frente a la jornada anterior, para hacer frente a una crisis social que no cede.
La Junta Nacional de la Defensa decretó «toque de queda en la región Metropolitana entre las 22H00 del 23 de octubre y las 04H00», del jueves, informó el Ejército en un comunicado.
La agitación callejera se mantenía a tope en un Chile que se «cansó», con multitudinarias marchas este miércoles en Santiago y otras ciudades, a seis días de una revuelta social que suma ya 18 muertos.
Acogiendo el llamado de sindicatos y organizaciones sociales a una huelga general, estudiantes, jubilados, profesores, funcionarios públicos y miembros de los servicios de salud pública llenaron las calles de Santiago, aumentando la presión hacia el presidente Sebastián Piñera, que mantiene a los militares en las calles y el toque de queda.y
CIDH llama a mesa de diálogo y cese de protestas
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, así como lo actos violentos realizados por civiles en forma de protestas en Chile en los últimos días. En este sentido, el organismo rechazó la escalada de violencia que ha provocado la muerte de al menos 18 personas, heridos, personas detenidas y periodistas agredidos.
La institución pidió al Estado chileno y a todos aquellos que estén relacionados con estos hechos a realizar una mesa de diálogo efectiva para atender las denuncias legales de los habitantes de forma democrática del Estado de derecho.
El comunicado explica que, tras las distintas notificaciones del aumento de los servicios básicos y privados en los últimos meses, en particular, el incremento del pasaje del metro de Santiago, distintas regiones comenzaron a salir a las calles de forma violenta para rechazar el anuncio que realizó el presidente de la nación, Sebastián Piñera, y días después lo canceló.
La Comisión ha visto como muchas de estas protestas han ocasionado el deterioro de organismos públicos y ha llevado consigo varias detenciones entre agentes Carabineros y manifestantes.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) publicó que al menos 2.128 fueron detenidas y 376 personas resultaron heridas, de las que al menos 173 fue producto por un arma de fuego. El subsecretario del Interior de Chile, Rodrigo Ubilla, confirmó este miércoles que 18 personas han muerto resultado de las protestas. (Agencias)







