El doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio de 2026 ha generado múltiples consecuencias que revelan las distintas dimensiones del desastre humanitario experimentado por la nación venezolana.

La primera dimensión corresponde al hecho natural, un fenómeno que escapa a la voluntad humana y que nadie está en capacidad de evitar. Una segunda dimensión es la política, la que tiene que ver con el comportamiento del poder frente a la tragedia natural