El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovó su respaldo al líder opositor Juan Guaidó como «presidente encargado» de Venezuela este martes. Trump realizó estas declaraciones durante el que se considera su discurso político más importante del año, el Estado de la Unión.
Se trata de la segunda vez que el mandatario ofrece este tipo de discurso y lo hizo en un momento de especial tensión tanto en el plano nacional como internacional.
En Estados Unidos, Trump habló ante un Congreso dividido y en medio de las difíciles negociaciones con los demócratas para llegar a un acuerdo sobre los presupuestos y evitar así un nuevo cierre del gobierno.
«Brutalidad»
En su intervención,Trump condenó «la brutalidad del régimen de Maduro» y elevó la tensión con Caracas. «Sus políticas socialistas hicieron que el país pasara de ser el más rico de Sudamérica a un Estado de pobreza extrema y desolación».
Washington fue el primer país en reconocer a Guaidó como presidente «encargado» de Venezuela después de que éste se autoproclamara como tal el pasado 23 de enero, ante una multitud de personas en Caracas.
Desde entonces, la Casa Blanca ha aumentado la presión para acabar con el gobierno de Maduro e insta a otros países a sumarse a esos esfuerzos.
«Estancamiento político»
Tras dos años de creciente crispación partidaria en Estados Unidos, Trump abogó por un mensaje de unidad ante el Congreso, controlado en parte por los demócratas tras las elecciones de mitad de periodo de noviembre.
«En el comienzo de un nuevo Congreso, me presento aquí preparado para trabajar con ustedes para conseguir avances históricos para todos los estadounidenses», destacó al comenzar su alocución.
«La agenda que presento esta tarde no es una agenda republicana o demócrata. Es la agenda de los estadounidenses», manifestó el presidente. Trump consideró que políticos de todos los ámbitos comparten los mismos intereses.
«Juntos, podemos romper décadas de estancamiento político», instó el mandatario durante su intervención, en la que además destacó los logros económicos de su gobierno.
La situación en Latinoamérica
Además de la situación en Venezuela, Trump también aludió a la inmigración procedente de otros países latinoamericanos y de México para pedir apoyo para su muro.
«Mientras hablamos, grandes y organizadas caravanas están de camino a Estados Unidos», destacó.
El presidente fue más allá de sus habituales críticas a estos grupos de personas que se encaminan hacia Estados Unidos a pie y aseguró que en ciudades mexicanas están trasladándoles en «camiones y autobuses» hacia puntos de EE.UU. que tienen «poca protección fronteriza».
En el último año, diversas caravanas llegaron a la frontera sur de Estados Unidos, integradas en su mayoría por personas procedentes de países centroamericanos que aseguran huir de la violencia y la pobreza. (BBC Mundo)








