Gustavo Barrios, Secretario de Trabajo y Reclamos del sindicato UNISINTRAFERROVEN-BOLIVAR, alzó la voz este lunes para denunciar la precaria situación que atraviesa la clase obrera venezolana tras los recientes anuncios gubernamentales y la parálisis operativa que afecta a la empresa Ferroven, S.A. desde hace casi una década.
“Bono no es salario”: Denuncia constitucional
Bajo la consigna “Ya basta de tantas injusticias y atropellos”, Barrios calificó como una “burla” los anuncios realizados por Delcy Rodríguez el pasado 30 de abril. Según el dirigente sindical, el ajuste de ingresos que entró en vigor el 1 de mayo no representa un aumento real, sino una política de “bonificación” que viola flagrantemente el Artículo 91 de la Constitución Nacional.
“Para los venezolanos no hubo aumento de salario. Con 65 dólares de bonos más 130 bolívares mensuales nadie sobrevive”, sentenció Barrios. El dirigente destacó que los trabajadores del sector privado son los más marginados, al quedar excluidos de decretos como el llamado “bono de guerra”. Recordó que la canasta básica alimentaria ronda actualmente los 700 dólares, haciendo que el ingreso actual sea insuficiente para cubrir las necesidades elementales.
Llamado a la unidad y a la lucha
Desde Guayana, cuna del sindicalismo nacional, UNISINTRAFERROVEN instó a organizaciones sindicales, sociales y a la sociedad civil a unificar esfuerzos. “La respuesta tiene que ser calle y más calle de manera organizada. Debemos discutir un plan de lucha y combate que nos permita avanzar”, afirmó el vocero.
Incertidumbre en Ferroven, S.A.
La denuncia también se extendió a la situación crítica de Ferroven, S.A., empresa socia de la transnacional estadounidense Ferroglobe. Barrios informó que la producción de la planta cumple 9 años paralizada por razones ajenas a la voluntad de los trabajadores.
A pesar de que en enero de este año se sostuvo una reunión con la gerencia para discutir planes de inversión y reactivación, el sindicato denuncia un silencio administrativo absoluto desde entonces. “He solicitado reuniones con el Gerente de Planificación y Proyectos, Alberto Gibson, y tras 20 días de gestiones no hemos recibido atención”, denunció Barrios.
Ante esta falta de respuesta, el sindicato hace un llamado urgente al Presidente de la empresa, Ing. Antonio Francisco, y a los representantes de Ferroglobe para que den la cara.
“La mayoría de los trabajadores de Ferroven estamos desincorporados en contra de nuestra voluntad. Exigimos el derecho al trabajo; queremos trabajar y queremos producir para el país”, concluyó Gustavo Barrios. (Redacción)








