Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el sur de California este viernes, menos de 48 horas después de que otro sismo de menor magnitud golpeara la misma área.
Las autoridades no informaron de fallecidos o heridos graves, pero señalaron que hubo inmuebles colapsados, con grietas y otros incendiados por fugas de gas, según la AFP.
Equipos de emergencia y fuerzas de seguridad fueron desplegadas al epicentro de este terremoto, registrado a las 20H19 (03H19 GMT del sábado), según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
En esa misma región, poco poblada en el desierto del Mojave, se registró el jueves de mañana un sismo de magnitud 6,4, hasta ese momento el más fuerte en dos décadas.
Pero el del viernes fue 11 veces más fuerte que el anterior, según el USGS.
El gobernador del estado de California, Gavin Newsom, dijo en un comunicado que solicitó formalmente una declaración de emergencia al presidente Donald Trump para recibir recursos federales «con el fin de apoyar aún más la respuesta de emergencia y la recuperación de las comunidades afectadas».
Mark Ghilarducci, el director de la Oficina de Servicios de Emergencia del estado, informó de edificios colapsados en la pequeña ciudad de Trona, de unos 2.000 habitantes, y de incendios causados por fugas de gas en la vecina Ridgecrest, de 30.000 y también golpeada por el sismo.
En toda esta región se reportaron cortes de electricidad, agua y líneas de comunicaciones.
Y los expertos pronostican que en las próximas horas pueden registrarse fuertes réplicas.
«Es una secuencia de terremotos, estos terremotos están relacionados», dijo la sismóloga de la universidad Caltech, Lucy Jones, asegurando que hay posibilidades de que a este sismo le siga uno de magnitud 7 o mayor.
«Como cualquier sismo, el de hoy de magnitud 7,1 tiene 1 probabilidad entre 20 de que le siga algo mayor», añadió la sismóloga retirada del USGS.
Desde el jueves de mañana, Ridgecrest ha sentido una veintena sismos de magnitud 4 y más de 1.200 réplicas de distintas magnitudes, algunas incluso de más de 5.
– «Ninguna búsqueda activa» de fallecidos –
Los servicios de emergencias ya estaban desplegados en la zona por el fenómeno del jueves.
El equipo de respuesta incluye unas 200 fuerzas de seguridad, así como helicópteros y aviones de carga, dijo el general de la Guardia Nacional de California, David Baldwin.
El portavoz del departamento de bomberos de San Bernardino, Jeremy Kern, dijo a CNN que no había «ninguna búsqueda activa en curso» de víctimas atrapadas, mientras que el jefe de bomberos del condado de Kern, David Witt, dijo que se habían señalado «solo heridas menores como cortadas y moretones».
En Ridgecrest hay una base militar de la Armada estadounidense, la Naval Air Weapons Station China Lake, un amplio espacio desértico donde se prueban bombas y misiles.
«Estaba en el auto con mi madre, y de repente comenzó a temblar. No sentí tanto miedo como el otro cuando estaba dentro» de casa, dijo por su parte Jessica Weston, editora del Ridgecrest Daily Independent, que llegó a escuchar una explosión en un barrio de caravanas.
Jones ha dicho que el terremoto no se produjo a lo largo de la famosa falla de San Andrés, donde los expertos temen un gran terremoto conocido como «The Big One», que podría causar el caos en Los Ángeles y a lo largo de la costa oeste.
Pero estos movimientos, que se sintieron en Los Ángeles y hasta Las Vegas (Nevada), despertaron el fantasma de que un terremoto potencialmente devastador puede golpear en cualquier momento esta región del país.
En Los Ángeles, la policía y los bomberos no reportaron daños o heridos. El aeropuerto funciona con normalidad.
En redes sociales, usuarios publicaron videos del temblor, incluido uno que mostraba el agua de una piscina moviéndose frenéticamente.
Varias atracciones del parque Disneyland fueron cerradas para inspección, mientras que un partido de básquetbol de la NBA en Las Vegas fue suspendido por el temblor que causó que el marcador y varios parlantes se balancearan en lo alto de la cancha.
Lo que sí no se interrumpió fue el béisbol. El juego de los Dodgers de Los Ángeles continuó sin parar durante el sismo, que era captado por las cámaras en el estadio.(AFP)
¿Qué es la temida falla de San Andrés?
Los temores volvieron a desatarse esta semana en California, luego de un sismo de magnitud 7,1 que sacudió la noche de este viernes la región sur de ese estado. Este sismo se registró tan solo un día después del de magnitud 6,4 en la misma zona.
Esto ha hecho que sus habitantes teman por sus vidas y se pregunten si está más cerca el «Big One»
Con el «Big One» se refieren a un terremoto catastrófico que, según los sismólogos, ya debió haber ocurrido. California es propensa a los fenómenos de este tipo, ya que se ubica sobre una serie de fallas, es decir, regiones donde las placas tectónicas se unen.
La mayor de ellas -y la potencialmente más peligrosa- es la falla de San Andrés, que atraviesa el Estado de norte a sur y se extiende a lo largo de 1.300 kilómetros.
La falla delimita la placa norteamericana de la placa del Pacífico y es una de las más estudiadas del planeta, ya que en su práctica totalidad se encuentra sobre la superficie terrestre.
Sobre ella se asientan los enormes centros urbanos de Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada de EE.UU., y San Diego, y 38 millones de personas que viven en sus inmediaciones.
Cuestión de tiempo
La parte media de la falla se rompió hace unos 160 años y la parte norte en 1906, provocando el devastador terremoto de 7,8 grados que destruyó gran parte de San Francisco en 1906 y dejó más de 3.000 muertos.
Pero la que más preocupa a los científicos es la sección sur de la falla, en la que no se ha producido un sismo en cerca de 300 años, pese a que los registros geológicos indican que es la causante de un gran terremoto con una periodicidad de unos 150 años, y en todo ese tiempo ha ido acumulando tensión. El último gran terremoto que hubo en esa zona data del año 1700, pero no se tienen detalles de cómo ocurrió al carecer de registros en esa época.
En la Conferencia Nacional de Terremotos celebrada en California en 2016, los científicos que participaron ya advirtieron que la sección sur de la falla de San Andrés está «cargada y lista» para provocar un gran temblor.
Prevención y sentido común
Ben Sutherland, de la Agencia Geológica de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés), tiene más confianza en la ciencia, pero sabe que no puede poner fecha para la llegada del gran terremoto. Estas declaraciones las ofreció en octubre 2016 sin embargo mantienen vigencia.
La frase más repetida por los expertos suele ser «no se trata de si habrá un gran terremoto sino de cuándo ocurrirá».
Pero Sutherland pide prudencia tras los movimientos sísmicos que se produjeron en el sur de la falla de San Andrés.
«Surgieron muchos rumores», le explica a BBC Mundo, «pero digamos que si antes la posibilidad del ‘Big One’ era de una entre 6.000 ahora es de una entre 100; es decir, hay un 1% de posibilidades de que vaya a ocurrir».
«El último gran terremoto que hubo en esa zona data del año 1700 y por supuesto no se tienen detalles, quizá los nativos tengan más información pero no hay registros, no sabemos cómo ocurrió».(Agencias)







