La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) informó este miércoles que la producción manufacturera privada de Venezuela experimentó crecimiento de 9,9 % en el primer trimestre del año, en comparación con el mismo período de 2025.
El incremento ocurre en un momento marcado por reformas económicas y apertura a la inversión extranjera promovidas por el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tras el cambio político derivado de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses.
El desempeño trimestral mostró aceleración progresiva, iniciando en enero con tímido aumento de 0,5%, seguido por 3,4% en febrero y culminando con repunte significativo de 23,9% en marzo.
No obstante, este dinamismo no fue equitativo para todos los actores. Mientras que las grandes y medianas industrias crecieron 13,5% y 4,5%, respectivamente, las pequeñas empresas sufrieron contracción de 6,2%, reflejando las dificultades de los sectores con menor músculo financiero para adaptarse al entorno actual.
Crecimiento en lo que va de 2026
En cuanto al comportamiento sectorial, la fundición de metales y los productos metálicos lideraron la expansión con alza de 53,2%, seguidos de cerca por el sector de autopartes, que subió 46,1%.
Los rubros de alimentos, madera y papel registraron incremento sólido de 15,5%. En la otra acera, los sectores de maquinaria, equipo eléctrico y óptica sufrieron caída de 20,5%, mientras que la producción de textiles y calzado retrocedió 11,4%.
El presidente de Conindustria, Tito López, detalló en frueda de prensa que la industria operó al 48,4% de su capacidad instalada, una mejora respecto al 45,8% del año previo. El directivo proyectó crecimiento de la producción de 13,6% para el cierre de 2026, fundamentado en la expectativa de «grandes inversiones» internacionales, incluso en áreas críticas como el sector eléctrico.
«Creo que estamos en un año muy positivo y optimista, pero debemos ir paso a paso», señaló López, que destacó la necesidad de recuperar el sistema energético nacional.
Pese a las cifras positivas, el gremio advirtió que persisten fallas estructurales que limitan el pleno desarrollo industrial. Durante los primeros tres meses del año se reportaron 48 cortes eléctricos no programados, 5% más en comparación con el mismo período de 2025, lo que representó promedio de 127 horas de inactividad de las 480 horas laborables del trimestre.
Conindustria concluyó que factores como inflación, devaluación, presión tributaria, falta de divisas y escaso financiamiento bancario –al que solo accedió 27,3% de los industriales el año pasado– siguen siendo los principales obstáculos para la competitividad del país. (EN)








