Venezuela elevó a 2.595 el número de muertos y a 12.400 la cifra de heridos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte del país el 24 de junio, informó este jueves por la noche la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La mandataria aseguró que todas las víctimas fatales serán identificadas antes de su entrega a los familiares y afirmó que el Gobierno no realizará entierros en fosas comunes, mientras continúan las tareas de rescate en el estado La Guaira.
Durante una rueda de prensa con medios nacionales e internacionales, Rodríguez sostuvo: “Yo de entrada dije: nadie va a fosa común”. Además, explicó el proceso de identificación de los fallecidos: “Lo primero, reconocimiento por huella (dactilar)”. Agregó que la identificación también podrá realizarse mediante fotografías y precisó: “En los casos donde no ha sido posible, vamos a la dentadura forense”.
El Gobierno venezolano no informó una cifra oficial de personas desaparecidas. Por su parte, Naciones Unidas estimó que el número de desaparecidos podría alcanzar las 50.000 personas.
Rodríguez defendió la respuesta oficial ante la emergencia y respondió a las críticas sobre la gestión de la catástrofe. “Se pueden contar las horas” entre el momento de los terremotos y la orden de desplegar efectivos militares y policiales, afirmó. La mandataria detalló que “En las primeras 24 horas alcanzó 4.000 funcionarios y a las 48 horas había 11.000 funcionarios y en este momento ya hay 19.000”.
Los dos terremotos provocaron una destrucción generalizada en el estado La Guaira, sobre el mar Caribe, y también afectaron a la vecina Caracas. Según el Gobierno, cerca de 200 edificios colapsaron por completo. Por su parte, estimaciones de la NASA indicaron que 58.000 edificaciones podrían haber resultado afectadas por los sismos.
Los trabajos de rescate continúan en La Guaira, entre edificios colapsados, escombros y zonas de acceso limitado, ocho días después del doble terremoto. Equipos especializados mantienen la búsqueda de personas que podrían permanecer bajo las estructuras derrumbadas.
En una de las operaciones más recientes, un vigilante de 43 años fue localizado con vida tras permanecer ocho días bajo los restos de un edificio. El rescate se concretó después de más de 72 horas de trabajo continuo en un operativo que reunió a más de un centenar de rescatistas internacionales en la zona de Playa Grande. El hallazgo impulsó nuevas tareas en otros sectores donde aún existen expectativas de encontrar sobrevivientes.
De acuerdo con el despliegue coordinado por organismos internacionales, cerca de 3.000 rescatistas trabajan de forma simultánea en distintas áreas afectadas del estado. Hasta el momento, las operaciones permitieron rescatar con vida a 13 personas desde el inicio de las tareas, mientras continúan las intervenciones en estructuras consideradas de alto riesgo por su inestabilidad.
En distintas zonas afectadas aparecen mensajes escritos en paredes de viviendas parcialmente destruidas. Frases como “Estamos vivos”, “Familia completa” o “Estamos en Caracas” figuran en las fachadas, mientras equipos técnicos inspeccionan los inmuebles para determinar si pueden ser habitados o si corresponde su demolición.
La distribución de ayuda continúa de forma intermitente. Habitantes de distintas zonas se concentran en plazas y espacios abiertos para recibir alimentos, agua y artículos básicos, que luego son trasladados hacia comunidades de difícil acceso.
Un comerciante de 57 años, identificado como Joel Sojo Sánchez, afirmó que la asistencia no alcanza a todas las localidades afectadas. “Necesitamos ayuda más allá de Tanaguarena, Quebrada Seca, Osma, Oritapo, Todasana. En esa comunidad en sí no afectaron, pero la gente está como desesperada pidiendo ayuda porque no hay alimentación”, señaló.
Sobre la ayuda recibida, agregó: “Gracias a Dios, a la ayuda internacional que nos han metido la mano y a (al presidente Nayib) Bukele. Ese tenemos que sea una estatua aquí en Venezuela cuando sea la nueva recuperación del estado de La Guaira porque La Guaira es un desastre (..) no vimos recurso del Gobierno”.
En distintas zonas del estado, familias permanecen en campamentos improvisados o a la intemperie, mientras otras cocinan frente a las estructuras dañadas de sus viviendas. La ropa y otros artículos donados se acumulan en espacios abiertos, donde voluntarios organizan su distribución.
Las agencias de Naciones Unidas habilitaron tres refugios temporales en La Guaira para albergar a personas desplazadas. Según la Organización Internacional para las Migraciones, esas instalaciones permanecerán activas inicialmente durante un mes, aunque su continuidad dependerá de la evolución de la situación en el terreno.
El número de personas que perdieron su vivienda se estima en 12.841, de acuerdo con cifras oficiales. Sin embargo, organismos de Naciones Unidas elevan la estimación a cerca de 16.000 personas desplazadas, parte de las cuales permanece en espacios públicos o refugios improvisados. (Con información de AFP)
Delcy Rodríguez rechaza críticas por lentitud en rescates
Delcy Rodríguez, enfrentó este jueves los cuestionamientos de la prensa respecto a las denuncias de damnificados en el terreno, quienes señalaron haber estado en situación de abandono durante las primeras 72 horas del desastre. Durante una conferencia de prensa, la mandataria interina respondió a las críticas sobre las denuncias de los afectados, quienes reportaron desatención ante la falta de funcionarios, maquinaria de rescate e incluso de insumos básicos para el registro de las víctimas.
Al ser interpelada sobre la supuesta lentitud y descoordinación de las fuerzas de seguridad, Rodríguez rechazó categóricamente los señalamientos e instó a realizar un estudio comparativo con otras catástrofes internacionales, asegurando que las autoridades actuaron de forma inmediata tras el doble sismo. Según la mandataria, tras decretarse la activación del Estado Mayor, el despliegue policial y militar alcanzó los 4.000 funcionarios en las primeras 24 horas, ascendió a 11.000 a las 48 horas y actualmente roza los 19.000 soldados y policías en las zonas afectadas.
Rodríguez justificó el retraso en la llegada de rescatistas provenientes de regiones distantes, como los estados Mérida y Zulia, debido a los severos daños sufridos en la infraestructura de transporte, precisando que tanto el aeropuerto nacional como el internacional quedaron afectados por los temblores. Ante esta situación, el Poder Ejecutivo debió improvisar puentes aéreos desde las terminales más próximas en los estados Aragua y Carabobo para garantizar el traslado de personal de emergencia y ayuda humanitaria, reiterando que la respuesta institucional estuvo activa desde el primer momento.
Tratamiento de los fallecidos
Al ser consultada sobre los rumores de creación de fosas comunes para enterrar a quienes murieron en la tragedia, la funcionaria aseguró que todos los fallecidos serán debidamente identificados.
La mandataria aseguró que desde el inicio de la contingencia se descartó el entierro en fosas comunes y declaró: «Nadie va a fosa común». Explicó que el procedimiento comenzará con el reconocimiento por huella dactilar o por fotografía y, en los casos donde no sea posible, recurrirán a la dentadura forense.
Hasta el momento, el Ejecutivo venezolano ha evitado ofrecer balances sobre ciudadanos reportados como desaparecidos. Esto no ha sido un obstáculo para que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proyecte que la cifra podría ascender a 50.000 personas en toda la zona norte-central del país. (EN)










