El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, anunció esta semana que la compañía española prevé un significativo aumento en su producción de petróleo en Venezuela. Tras la reciente concesión de nuevas licencias por parte de Estados Unidos, Imaz estimó que la producción podría incrementarse en más de un 50% en los próximos 12 meses.
Durante una conferencia telefónica con analistas, el ejecutivo detalló que la empresa ya está preparando la infraestructura para reiniciar y reanudar completamente sus operaciones en el país, donde mantiene presencia desde 1993. Repsol no solo busca una reactivación a corto plazo, sino que aspira a triplicar su producción total en Venezuela en un horizonte de tres años.
Este optimismo de Repsol se alinea con las proyecciones de Washington. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, indicó hace unos días que la producción venezolana de crudo, que se ubicó en enero en poco menos de un millón de barriles diarios, podría experimentar un crecimiento de entre 30% y 40% para finales de 2026.
Nuevo escenario
Imaz enfatizó que este nuevo contexto geopolítico y regulatorio abre una fase crucial que permitirá a la compañía ampliar su actividad y potenciar de forma relevante su producción petrolera en los años venideros.
Paralelamente, el Gobierno venezolano ha mantenido conversaciones de alto nivel con las petroleras extranjeras. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se reunió este miércoles con representantes de Repsol y de la petrolera francesa Maurel & Prom. El encuentro sirvió para abordar los «buenos modelos» contemplados en la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Rodríguez destacó que esta serie de reuniones forma parte de una política de relaciones respetuosas y cooperación estratégica, cuyo principal objetivo es impulsar la producción, construir alianzas sólidas y fortalecer el Motor Hidrocarburos para el crecimiento económico y el bienestar nacional.
Llegada de inversionistas
La presidenta encargada anunció esta semana la recepción de «visitas internacionales» de inversionistas. Estos están interesados en invertir en los sectores de hidrocarburos, minería y agroindustria del país.
Este anuncio se produce semanas después de la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que abrió el área de producción a la inversión extranjera y privada. «Estamos en un proceso, recibiendo visitas internacionales con miras a importantes inversiones en nuestro país», declaró la mandataria durante una visita a una comuna en el eje Caracas-La Guaira.
Rodríguez enfatizó la necesidad de establecer un «modelo económico independiente» que se desvincule de la «renta petrolera». Subrayó que esta independencia es una «lección» que Venezuela debe aprender a raíz del «bloqueo criminal» y las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.
La presidenta encargada, quien también impulsó la mencionada reforma de la ley petrolera para atraer capital privado y extranjero, ha sostenido encuentros con representantes de grandes empresas petroleras internacionales, incluyendo a Chevron (EEUU), Shell (Reino Unido) y Repsol (España).
Soberanía energética
El Gobierno nacional reafirmó la importancia de consolidar una soberanía energética adaptada al contexto global, orientada a la captación de nuevas inversiones y al robustecimiento de la industria local.
Con más de tres décadas de presencia estratégica en Venezuela, Repsol ratifica su rol como aliado histórico en el desarrollo petroquímico y energético del país con este reciente acercamiento y planes de expansión.
La reactivación de operaciones se produce a raíz de la Licencia General No. 48, emitida este mes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Cambio de paradigma en una nueva asociación
Febrero ha sido un mes clave en el tema petrolero de Venezuela. El secretario de Energía de Estados Unidos, Christopher Wright, calificó su encuentro con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como un paso fundamental hacia una nueva era de cooperación entre ambos países y enfatizó que esta nueva asociación bilateral estará sólidamente basada en el comercio y promete traer «la paz, empleos y la prosperidad para Venezuela».
Wright transmitió un mensaje directo procedente de Washington, señalando un cambio de paradigma significativo en la política exterior hacia la región.
Estas gestiones aceleradas buscan permitir que tanto empresas nacionales como nuevas compañías en Venezuela puedan avanzar en pasos esenciales para la industria petrolera nacional.
El plan de Washington tiene el objetivo de que el país pueda recuperar sus fondos congelados y, sobre todo, aumentar rápidamente la producción de petróleo para generar ingresos por exportación cruciales para la economía.
«Estamos preparando todo lo necesario para reiniciar y reanudar la actividad en Venezuela, donde operamos desde 1993. La compañía tiene la ambición de triplicar su producción”
40% podría ser el crecimiento de la producción venezolana de crudo para finales de 2026, según indicó el secretario de Energía de Estados Unidos. (EU)








