Producto interno bruto venezolano en caída libre

Jesús Casique, director de Capital Market Finance, informó a través de su Twitter que la caída del producto interno bruto (PIB) venezolano es de -35%; siendo esta la mayor caída que registra el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el mundo.

No obstante, dijo que esta cantidad podría cerrar, a finales de 2019, en 36,5%.

De igual manera, explicó que Venezuela viene presentando 24 trimestres de caída del PIB. Por lo que el escenario actual del país suramericano no es de recesión, sino de depresión económica.

Es importante destacar que el término de “depresión económica” se emplea cuando la contracción en este sector es realmente fuerte. Por ejemplo, se toma en cuenta el crecimiento del PIB, el ingreso de los consumidores, el comportamiento del empleo, la producción industrial y las ventas al por menor.

Si tan solo evaluamos dos elementos de los anteriores condicionantes, podemos observar que el salario mínimo que devenga un venezolano es de 40.000 bolívares; lo que en dólares representa un sueldo mensual de 1,85 dólares, si se toma como referencia el cambio a 21.555,41 (según el Banco central de Venezuela). Además, si se hace un pequeño escaneo por la producción real del país, las filtraciones se cuelan por todos lados. El único sostén de la economía, en estos momentos, son las migajas que se están produciendo en el ámbito petrolero y la venta de oro de la que el gabinete oficialista se ha adueñado para “atender” a Venezuela, en medio de un contexto en el que las sanciones estadounidenses al Gobierno piden a gritos su renuncia.

Por otra parte, el profesor de Finanzas también destacó que la contracción acumulada que se viene registrando en Venezuela, desde la gestión de Nicolás Maduro (2013-2019) es de -76,9%.

En este sentido, detalló que el FMI rectificó la cifra inflacionaria, para Venezuela, de 1.000.000%. No obstante, subrayó que la entidad no alcanzará esa cantidad pero que, efectivamente, el poder adquisitivo está totalmente “pulverizado”.

La situación venezolana es realmente compleja. Un dólar bullicioso, una economía que se dolariza poco a poco -de manera de facto- un sueldo mensual de 1,85 dólares, y un conflicto político cuya solución parece ser utópica solo nubla la luz que se ve al final del túnel. La realidad del venezolano de a pie es cada vez más cuesta arriba.

Casique comparó a Venezuela con países que también atravesaron por escenarios críticos. Fue el caso de Ghana, Libia, Bulgaria, Mozambique y Tanzania.

En el artículo del FMI, “Perspectivas para América Latina y el Caribe: Una recuperación atascada”, el ente financiero confirmó que la hiperinflación continuará en el país; así como también proyecta una migración intensificada.

“Se espera asimismo que la hiperinflación continúe, y que la emigración se intensifique, previéndose para fines de 2019 una cifra total de migrantes venezolanos que rebasaría los 5 millones. Este éxodo está teniendo considerables repercusiones en otros países de la región”, describió el escrito.(Venepress)