António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas (ONU), condenó este domingo el intento de asesinato del primer ministro iraquí, Mustafa al Kazemi, quien salió ileso de un ataque en su contra generado este 7 de noviembre contra su residencia en Bagdad.
A través de un comunicado emitido por su portavoz, Guterres pidió que se haga rendir cuenta a los autores del hecho, mientras tanto, llamó a los habitantes de Irak a «ejercer la máxima contención, y rechazar toda violencia y cualquier intento de desestabilizar» al país.
El jefe de la ONU «urge a todos los actores políticos a respetar el orden constitucional y resolver las diferencias a través del diálogo pacífico e inclusivo», agrega el comunicado.(NTN24)
El primer ministro de Irak, Mustafá al Kazimi, resultó ileso de un «intento de asesinato» con drones explosivos contra su residencia en Bagdad en la madrugada del domingo.
Una fuente de seguridad señaló que «dos miembros de la guardia personal presidencial resultaron heridos», sin precisar su gravedad.
El intento de asesinato contra el primer ministro iraquí fue llevado a cabo con «tres drones, dos de los cuales fueron derribados» por la guardia personal de Mustafa al Kazimi, indicaron dos fuentes de seguridad. El tercero explotó su carga contra la residencia, hiriendo a dos guardaespaldas de Kazimi, quien resultó ileso.
Los tres aparatos «fueron lanzados desde un lugar cercano al puente de la República», antes de dirigirse a la Zona Verde, una zona hiperprotegida de Bagdad donde está la residencia del primer ministro así como la embajada estadounidense, dijo una de esas fuentes.
El ataque contra Kazimi, en el poder desde mayo de 2020, no fue reivindicado de inmediato. Kazimi pidió por Twitter poco después del ataque «calma y moderación de parte de todos, por el bien de Irak».
El presidente iraquí, Barham Saleh, denunció un «intento de derrocar el orden constitucional».
Las condenas también llegaron desde el extranjero. Washington lo considera como «un acto aparente de terrorismo» y afirmó haber propuesto su ayuda en la investigación. Francia denunció «con la mayor firmeza» el ataque.
Irán llamó a «la vigilancia para descubrir los complots que amenazan la seguridad» en Irak, una alusión velada a Estados Unidos, cuyas relaciones con Teherán son muy tensas.
Países de la zona como el Líbano, Siria, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudi, Jordania, Kuwait y la Liga Árabe también lo condenaron.(AFP)








