El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos atraviesa el momento más crítico desde que comenzó la ofensiva el 28 de febrero contra la república islámica. Mientras continúan los ataques en el golfo y en Líbano, los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una salida negociada enfrentan más obstáculos, en medio de tensiones entre aliados históricos y acusaciones cruzadas sobre violaciones del alto el fuego.
Irán y Estados Unidos se acusaron mutuamente este miércoles de romper la frágil tregua vigente desde el 8 de abril. La escalada incluyó ataque con drones contra el aeropuerto internacional de Kuwait, que dejó un muerto y 63 heridos, según las autoridades locales, que calificaron el hecho de «agresión iraní».
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), Irán lanzó durante la noche misiles contra Kuwait y Baréin. Teherán, entretanto, informó del lanzamiento de 13 misiles y 17 drones. En respuesta, fuerzas estadounidenses atacaron objetivos en la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz.
La escalada ha generado preocupación por el impacto sobre el comercio energético mundial. Los ataques y la falta de avances diplomáticos provocaron subida de los precios del petróleo.
Trump insiste en mantener diálogo con Teherán
Pese a las hostilidades, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó que las conversaciones con Irán hayan sido suspendidas.
Medios iraníes habían informado que Teherán congeló los contactos indirectos con Washington tras la ofensiva israelí en Líbano. Sin embargo, Trump aseguró que las negociaciones continúan «sin interrupción».
El mandatario incluso manifestó su interés en reunirse con el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
«Me gustaría reunirme con él, y probablemente nos encontremos en algún momento, depende de cómo vaya todo», declaró Trump en una entrevista publicada por el New York Post.
No obstante, las perspectivas de un acuerdo siguen siendo inciertas. Según reportes citados por AFP, Washington habría endurecido sus exigencias e insiste en abordar el programa nuclear iraní, cuestión que Teherán prefiere dejar para etapas posteriores de la negociación.
El frente libanés complica cualquier entendimiento
Líbano se ha convertido en uno de los principales obstáculos para un eventual acuerdo.
Este miércoles, bombardeos israelíes dejaron nueve muertos cerca de la ciudad de Tiro y alcanzaron un vehículo al sur de Beirut, según informaciones recogidas por AFP. El Ejército israelí aseguró haber interceptado una «aeronave hostil» y dos proyectiles procedentes de Líbano.
Desde el inicio de la ofensiva israelí en territorio libanés, más de 3.465 personas han muerto, de acuerdo con datos citados por la agencia.
La fuerte discusión entre Trump y Netanyahu
Las diferencias sobre la gestión del conflicto en Líbano también han puesto en evidencia tensiones entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
En una entrevista publicada este miércoles por el New York Post, Trump confirmó que mantuvo un duro intercambio telefónico con el líder israelí.
Consultado sobre versiones que señalaban que le había dicho: «¿Estás jodidamente loco? ¿Qué carajo estás haciendo? Yo te ayudé a no ir a la cárcel», Trump respondió simplemente: «Sí». También reconoció que estaba molesto por la situación en Líbano.
«Le dije: ‘Bibi, tenemos que parar esto'», afirmó el presidente estadounidense.
Aun así, Trump aseguró que mantiene una buena relación con Netanyahu.
«Nos ha ido bien juntos (…) Me gusta mucho Bibi», declaró. AFP informó que un funcionario de la Casa Blanca destacó que Netanyahu finalmente desistió de enviar tropas a Beirut tras las conversaciones con Washington.
Rubio impulsa acuerdo entre Israel y Líbano
Simultáneamente, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, expresó este miércoles expectativa de que las conversaciones directas entre Israel y Líbano, que se desarrollan en Washington bajo mediación estadounidense, permitan avanzar hacia un acuerdo.
«Esperamos que hoy logremos redactar una declaración conjunta sobre un plan de acción, sobre un camino para la seguridad en ese país, independiente de Hezbolá y de su influencia nociva», afirmó Rubio ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
Israel y Líbano celebran una cuarta ronda de conversaciones directas en Washington, lideradas por sus respectivos embajadores.
Netanyahu respaldó públicamente ese objetivo y afirmó que comparte con Trump la meta de debilitar a Hezbolá.
«Si queremos salvar Líbano, si queremos lograr una paz entre Líbano e Israel, como yo deseo, debemos desarmar a Hezbolá y desmilitarizar Líbano», declaró a CNBC.
El futuro de las negociaciones sigue condicionado por la evolución de los combates, especialmente en territorio libanés, donde la violencia continúa amenazando cualquier avance diplomático. (EN)








