El presidente Nicolás Maduro rechazó la discusión sobre la crisis en Venezuela en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Estados Unidos.
«Lo que se ha pretendido en la OEA con Venezuela es dividirnos. Agradezco el apoyo de los gobiernos hermanos», declaró el mandatario nacional de Miraflores, durante una reunión de trabajo en el Palacio de Miraflores.
Felicitó la intervención de la representación venezolana en el debate y agradeció a las delegaciones de Nicaragua y Bolivia por su apoyo ante la intención de aplicar la Carta Democrática Interamericana al país.
Lamentó la existencia de la coalición integrada por 20 países miembro que impulsan la aplicación de la CDI para forzar elecciones en el país. A estas delegaciones las tachó de “derechistas” y afirmó que trabajan junto al Departamento de Estado de Estados Unidos “para agredir a Venezuela”.
«Nada ni nadie interviene a Venezuela. Los seguiremos derrotando, la Venezuela bolivariana se respeta», aseveró.
El mandatario consideró que “la OEA tiene una estela de corrupción con golpes de Estado e invasiones».







