María Corina Machado regresará a Venezuela para forzar desde el terreno la caída del dictador Nicolás Maduro, pero esa decisión política y personal no sucedería inmediatamente al concluir la visita a Oslo, donde fue consagrada premio Nobel de la Paz por su lucha constante contra el régimen caribeño.
La líder opositora de Venezuela no descarta protagonizar una gira internacional para agradecer el respaldo geopolítico a su embate perpetuo contra Maduro y describir su hoja de ruta ante una eventual caída de la dictadura.
En este caso, María Corina Machado volaría a Washington para mantener posibles reuniones en la Casa Blanca y el Capitolio.
La premio Nobel de la Paz descartó fijar posición pública o privada sobre la estrategia de cerco militar montada por Donald Trump para asfixiar a la dictadura venezolana que se financia con el tráfico de cocaína y fentanilo.
Pero reivindicó la decisión de Trump de acorralar a Maduro para terminar con el régimen caribeño.
“No estamos involucrados en absoluto en las decisiones u operaciones relacionadas con la seguridad nacional de otros países. Es decir, cada país tiene su propio derecho a la legítima defensa y cuando sienten que su seguridad nacional está en juego, actúan en consecuencia”, aseguró María Corina Machado en obvia referencia al presidente de Estados Unidos.
La premio Nobel de la Paz estuvo clandestina durante muchísimos meses, y eso complicaba un diálogo directo con la Casa Blanca y el Departamento de Estado.
María Corina Machado ahora quiere aterrizar en DC para agradecer la ofensiva montada por Trump contra Maduro, y describir la secuencia política que habría que ejecutar al comienzo de una eventual transición democrática.
“Hay algunas reuniones que creo que podrían ser muy útiles y que quiero celebrar antes de volver a casa”, señaló la dirigente venezolana.
En Oslo y en Washington no se descartaba un posible encuentro de María Corina Machado con Donald Trump, pero la agenda del presidente republicano es imposible de asir.
El presidente republicano considera a la premio Nobel de la Paz una pieza clave en la maquinaria para terminar con los días de Maduro en Venezuela. Y nunca duda en ponerse a su lado frente a las agresiones recurrentes de Maduro y su burocracia política.
“No me gustaría que la arrestaran, no estaría contento con eso”, advirtió Trump en relación a María Corina Machado, que tiene intenciones de regresar a Venezuela para no dar respiro a Maduro.
Si la premio Nobel de la Paz resuelve su visita a DC, juega una carrera contra el tiempo.
Trump puede definir un cónclave en la Casa Blanca o en su mansión en Mar -a- Lago, pero hacia fines de diciembre la actividad en el Capitolio languidece.
Aunque Marina Corina Machado recibió muchísimo respaldo de representantes y senadores de Estados Unidos, organizar un encuentro parlamentario con volumen político será complejo a pocos días de la navidad.
El posible viaje a Washington apunta a lograr consensos con la administración republicana, asumiendo que la presidencia de Edmundo González Urrutia será de transición en un escenario político y económico muy complejo.
Habrá cientos de militares y miembros de las fuerzas de seguridad acusados de violación a los derechos humanos y corrupción pública. Mientras la economía en Venezuela languidece, y China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba tienen intereses que serán muy difícil de desarmar.
María Corina Machado tiene ideas firmes sobre estos asuntos clave en el futuro de Venezuela, que deberán convivir con la propia agenda geopolítica de Trump.
“Un día a la vez”, contestó la premio Nobel de la Paz cuando se le preguntó sobre sus próximos pasos, antes de regresar a la clandestinidad en Venezuela. (infobae)
María Corina Machado se reunió con la realeza noruega
La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, fue recibida este viernes en audiencia por los reyes de Noruega, Harald V y Sonia, y el príncipe heredero, Haakon, en el Palacio Real de Oslo.
Tras su encuentro con los miembros de la familia real, Machado regresó acompañada por el vicepresidente del Comité Noruego del Nobel, Asle Toje, al Grand Hotel de Oslo, donde en la madrugada del jueves había hecho su primera aparición pública desde enero pasado.
La ceremonia de entrega del premio Nobel a Machado el pasado miércoles, a la que la galardonada no pudo llegar a tiempo, estuvo presidida por los reyes y los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit, y la hija de estos, la princesa Ingrid Alexandra, quien celebró su debut en este evento anual.
Ese mismo día, los monarcas recibieron en audiencia en el Palacio Real de Oslo a Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora, quien recogió el premio y leyó el discurso de aceptación del galardón en nombre de su madre.
En la audiencia a Sosa también estuvieron presentes los príncipes herederos y la princesa Ingrid Alexandra.
Machado, merecedora del premio «por su lucha por una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia», como recuerda la Casa Real, aterrizó en la capital noruega horas más tarde y de madrugada, visiblemente cansada, pero sonriente, salió al balcón del Gran Hotel de Oslo para saludar a sus simpatizantes congregados en el exterior.
Posteriormente salió del edificio para acercarse a las decenas de venezolanos apostados en la calle para recibirla. (EFE)









