Para Los Amigos Invisibles volver a casa siempre es reconfortante. La banda trata de regresar con frecuencia, pero no siempre es posible. Su agenda siempre está llena. Con los años, su ritmo de trabajo ha cambiado mucho. Y quienes hoy están en la agrupación lo disfrutan.
La banda que integran Julio Briceño y José Rafael Torres, “Catire”, no se presentaba en Caracas desde 2023, cuando formaron parte del Festival Movistar En Vivo, en el que tocaron bandas como Anakena y Motherflowers. Fueron casi tres años sin tocar en su ciudad que se sintieron eternos. Por eso, los tres shows de este fin de semana en el Caracas Music Hall, en el Centro Comercial Concresa, son tan importantes. Extrañaban tocar en casa.
Los shows de este viernes, sábado y domingo, los primeros dos con entradas agotadas, forman parte de su World Tour 2025, con el que se han presentado en ciudades de Estados Unidos y Canadá, y en festivales de México y Ecuador. La inclusión de Caracas en la gira fue algo planificado; sin embargo, no esperaban hacer más de una fecha. Los sorprendió gratamente.
“Pasa muy poco en la carrera de Los Amigos que vas a una ciudad y hay que abrir dos funciones más. Es algo que pasa muy poco, para serte sincero. Es algo que ven los fans cuando estamos girando, pues casi nunca se abre una segunda función y menos una tercera. Entonces, estamos agradecidísimos con la gente de Cúsica por confíar en nosotros y con nuestra ciudad, Caracas, por recibirnos así”, dice Julio Briceño, vocalista de la banda.
Más allá de la trayectoria que respalda la carrera de Los Amigos Invisibles, al cantante le gusta atribuir estos sold outs con sus lanzamientos recientes: “Suggar Daddy” y “Wiki Wiki”, que –asegura– han tenido un buen desempeño. “Como artista quieres creer que tus lanzamientos están llegando a algún lado, aunque ya no son los hits mundiales de la radio”, destaca Briceño.
Además de Caracas, la banda también tiene presentaciones en Valencia, Lechería y Barquisimeto, lo que los entusiasma mucho, pues no siempre tienen la oportunidad de visitar el interior del país. “Sientes mucho más el cariño de la gente, el agradecimiento, cuando vas a otras ciudades. Siempre nos emociona estar en el radar y en el gusto de la gente, y que sea en nuestro país más todavía”, asegura el vocalista.
Otra de las cosas que entusiasma a la banda es poder contribuir con sus shows a la reactivación del circuito de espectáculos en vivo, sobre todo para las bandas nuevas. “Nos alegra ayudar a darle un electroshock a la movida de conciertos, que sabemos tiene muchos años apagada”.
Los Amigos Invisibles es una de las bandas venezolanas que ha logrado trascender generaciones con su música. Una de las cosas que sigue sorprendiendo a Briceño y compañía es descubrir rostros jóvenes entre el público de sus conciertos. “Es algo chévere porque nos permite seguir expandiendo nuestro radar de edades”, dice el vocalista.
El vocalista del grupo asegura que lo que les ha permitido llegar a público nuevo, sobre todo joven, son sus shows en vivo, una jugada infalible en la carrera de la banda y a lo que más le han dedicado esfuerzo, pues lo consideran su carta de presentación más poderosa. “Creemos fielmente que una de las herramientas más poderosas es el en vivo de una banda. En el caso de Los amigos, siempre fue así y queremos mantener ese legado, que cuando vayas a ver a la banda en vivo te desconectes de todo y disfrutes el show. Para nosotros es importante no decepcionar, es algo que cuidamos muchísimo. Nos gusta dejar ese sabor de boca de ‘cuando vuelvan, los vuelvo a ver’”.
La banda no hace música pensando en llegar a las nuevas generaciones, aunque es algo que tienen presente. De allí, que surgiera una colaboración con la cantante Mari La Carajita en “Wiki Wiki”. Lo más importante es hacer los mejores temas, sobre todo que les gusten. “Siempre hacemos las mejores canciones posibles, que nos gusten hoy y que nos gusten en 10 años, porque vamos a tener que defenderlas siempre”, dice el cantante, quien asegura que su esencia sigue intacta: “Seguimos siendo bien inmaduros y ligeros a la hora de sacar canciones. Sí, buscamos las mejores canciones, pero también nos gusta que las letras sean romanticonas y a veces burlonas”.
Para Los Amigos Invisibles es importante que su música también pueda ser un escape. “Creemos que el mundo es bastante pesado, complicado y a veces inentendible, y con nuestra música queremos hacer que sea un poco más ligero. Algo que nos gusta con los años es que los fans todavía nos siguen diciendo: ‘Cuando quiero tener un buen día pongo a Los Amigos’ o ‘Cuando estoy teniendo un mal día pongo los amigos’. Eso a mi me encanta porque creo que hay música para todo. Me gusta que la música de Los Amigos sea ese cable para desconectar”, dice Julio, quien adelanta que en febrero lanzarán un nuevo álbum que sonará un poco distinto. “Tiene un lado un poco más roquero, pero nos encanta lo que vamos a sacar”.
Aunque la esencia musical de la banda sigue intacta, lo que más ha cambiado del grupo es su alineación original. Cada vez son menos, de seis solo quedan dos: Julio y Catire. Los únicos que aún pueden seguir el ritmo de las giras, los shows y los viajes. Les gusta y, además, es lo que paga las cuentas. “Uno hubiese querido que esto durara toda la vida, pero no es así. Los que se fueron lo hicieron porque no querían seguir con las giras. Cuando te cansas de hacer algo en cualquier trabajo, se te hace pesado y lo haces pesado para los demás. Mantengo buena relación con muchos de ellos, tanto así que MauriMix produce un par de canciones para el disco nuevo y tiene un featuring, en el disco anterior Cheo (Pardo) produjo, Mamel pasó por las grabaciones cuando estábamos haciendo las canciones nuevas. Ellos se cansaron de la viajadera, porque sí cansa”, asegura el cantante, quien considera que, más allá de la formación, lo que más ha cambiado con el paso del tiempo es que ahora son más disciplinados.
Aunque Julio Briceño no se imagina haciendo otra cosa que no sea música, asegura que si llegara el momento de dejar la banda está abierto a experimentar. “Después de tantos años, no he podido imaginar mi vida sin giras, no me consigo ahí. Pero si la vida me lleva a eso tendré que amoldarme a los cambios”. (EN)








