En lo que representa uno de los hitos institucionales y financieros más significativos de los últimos años para la educación superior en Venezuela, la Universidad Central de Venezuela (UCV) recuperará formalmente, a partir del próximo lunes primero de junio de 2026, la administración directa y los recursos económicos generados por los arrendamientos de la Zona Rental de Plaza Venezuela.
El anuncio fue realizado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, junto a la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, durante un acto en conmemoración de los 70 años del Hospital Universitario de Caracas. La medida pone fin a más de 20 años de reclamos e infructuosas gestiones por parte de las autoridades ucevistas para restablecer los derechos de propiedad y explotación comercial que legítimamente le asisten a la casa de estudios.
El origen de un patrimonio histórico
Para comprender la magnitud de este anuncio es necesario remontarse a la década de 1940, cuando el Ejecutivo Nacional adquirió los terrenos de la antigua Hacienda Ibarra para la edificación de la Ciudad Universitaria de Caracas, obra maestra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Desde su época republicana, la UCV ha contado con propiedades destinadas a generar rentas para su propio sustento.
-1974 (Resolución 2633): se crea formalmente la Fundación Fondo Andrés Bello (FFAB) con el objetivo explícito de promover la investigación científica mediante el desarrollo y la explotación de dichos terrenos.
-1979: el Estado transfiere de forma jurídica la propiedad de la Zona Rental a la fundación.
-2000: se promulga la Ley para el Desarrollo de las Zonas Rentales de la Fundación Fondo Andrés Bello, la cual facultó a la institución a negociar contratos de arrendamiento y concesiones de hasta 60 años, garantizando que toda bienhechuría revirtiera a favor de la universidad.
La denominada Zona Rental Norte, un codiciado espacio de más de 10 hectáreas (102.902 m²) delimitado por Plaza Venezuela, la Gran Avenida, la avenida Oropeza Castillo y la autopista Francisco Fajardo, posee un potencial urbanístico superior a los 600.000 m² construibles. En 1987, el Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la UCV diseñó un Plan Rector para rentabilizar el área, proyecto que inició formalmente una década después bajo la dirección del arquitecto Marco Negrón, atrayendo licitaciones de inversionistas nacionales y extranjeros.
Dos décadas de «despojo progresivo» e interferencia política
El prometedor desarrollo de la Zona Rental se vio truncado con la llegada del primer gobierno de Hugo Chávez. A partir de ese momento, comenzó lo que el Consejo Universitario de la UCV denominó un «proceso de despojo progresivo» y una «ocupación anarquizada de edificaciones inconclusas y otros espacios por instituciones gubernamentales y personas particulares».
Durante los últimos 20 años, agencias estatales e intereses vinculados al poder político operaron en el sector como si fuesen sus dueños legítimos, en detrimento de la universidad.
El clímax de esta tensión institucional quedó plasmado en un severo comunicado emitido por el Consejo Universitario el 14 de mayo de 2025. En ese documento, firmado por el rector Víctor Rago, se denunciaron acciones unilaterales de la Alcaldía de Libertador —como la construcción de un terminal de autobuses y la erección de un monumento conmemorativo soviético en una plazoleta de la zona— calificadas por la institución como muestras de una «(…) voluntad permanente de despojar a la Universidad Central de Venezuela de bienes destinados a proveerla de recursos para su funcionamiento».
Además del usufructo del espacio, la parálisis operativa y la falta de transferencia de los aportes regulatorios por los cánones de arrendamiento afectaron gravemente a la UCV desde el año 2016.
El anuncio oficial y el destino de los fondos
La medida anunciada por la mandataria encargada estipula que los emolumentos económicos derivados de la actividad comercial de la Zona Rental no ingresarán al fisco nacional ni a las arcas comunes del Estado. Por el contrario, se direccionarán de forma exclusiva a robustecer el presupuesto de la UCV a través de la Fundación Fondo Andrés Bello y el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (CDCH).
«Yo quiero conocer de primera mano cómo va el diálogo con las universidades, cómo avanzamos y qué resultados concretos podemos dar nosotros a la comunidad universitaria», puntualizó Rodríguez, vinculando esta acción a un plan de «dignificación integral» que planea extenderse a otros campus del país a través de la Misión Venezuela Bella.
La postura de las autoridades rectorales: una deuda de 15 millones de dólares
Aunque las autoridades ucevistas, encabezadas por el rector Víctor Rago, valoraron la restitución de la administración como un «gesto positivo» y un»anuncio alentador», dejaron claro que el proceso apenas comienza y requiere concreción técnica y legal.
A través de una nota de prensa, el equipo rectoral advirtió que para que la restitución sea plena se debe solventar una deuda acumulada superior a los 15 millones de dólares estadounidenses por concepto de alquileres no percibidos durante los años de ocupación institucional. Los rectores ya sostuvieron una primera reunión con los actuales administradores de algunos de los locales de la Zona Rental, enfatizando la necesidad de nuevas mesas de negociación para regularizar los legítimos títulos de la universidad y fijar los cronogramas de pago pertinentes.
Impacto integral y agenda macrouniversitaria
La ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, explicó que esta medida forma parte de una política de acercamiento directo impulsada desde el Consejo Nacional de Universidades (CNU). Paralelamente al caso de la Zona Rental, el ministerio anunció otras acciones inmediatas destinadas a aliviar la crisis de los servicios estudiantiles en la UCV y otras instituciones:
Medidas estudiantiles y operativas
Rutas de transporte: activación de cinco nuevas rutas de autobuses operativas dentro del campus de la UCV (un modelo técnico que ya se diseña para ser replicado en la Universidad Simón Bolívar, USB).
Comedores y bienestar: apertura de mesas técnicas con las federaciones de centros universitarios para optimizar el suministro de alimentos y ajustar de forma progresiva las asignaciones de bienestar estudiantil.
Comisión tripartita en el CNU: se propuso la creación de una instancia de acreditación, actualización y aranceles para simplificar el registro de nuevas carreras universitarias, adaptándolas a las demandas del aparato industrial venezolano.
La devolución de la Zona Rental abre una oportunidad histórica para que la UCV recupere su autonomía financiera sustancial, disminuya la dependencia absoluta de los presupuestos asignados por el Ejecutivo y reactive la producción de conocimiento y patentes en un espacio que, por derecho, siempre le perteneció. El éxito de la medida se medirá a partir del primero de junio, cuando la teoría de los anuncios oficiales deba materializarse en las cuentas del Fondo Andrés Bello. (EN)









