El Banco Central de Venezuela aprobó un nuevo esquema para la compra y venta de dólares a través de la resolución 19-05-01 publicada en la Gaceta Oficial 41.624. Lo cual, la entidad afirma que esta resolución – que no establece restricciones en los montos de las operaciones o mecanismos para regular el precio del dólar – obedece a la necesidad de “profundizar las bases de la flexibilización cambiaria” que anunció en agosto de 2018.
La oferta limitada
La producción de petróleo provee 96% de los dólares que ingresan al país, sin embargo se ubicó al cierre de marzo de este año en 960 mil barriles diarios, cifra que implica una caída de 65% respecto a marzo de 2014. De acuerdo con estimaciones de Torino Capital, en febrero de este año las importaciones se ubicaron en 328 millones de dólares, un declive de 83% respecto a febrero de 2014.
El economista y profesor de la Universidad Metropolitana, Hermes Pérez afirma que “el principal proveedor de dólares en el país es PDVSA y la producción de petróleo ha caído fuertemente, muy pocos dólares van a ser ofertados y eso va a atentar contra el nuevo sistema”.
Por otro lado, considera que sí es factible esperar que parte de las remesas comiencen a ingresar al país a través del nuevo sistema porque “va a ser mucho más seguro realizar la operación a través de un banco privado donde tienes tu cuenta que por otros medios menos confiables”.
Desde su punto de vista, las mesas de cambio “le van a quitar predominio al mercado paralelo tanto en el segmento de las empresas, donde mayoritariamente se va a preferir la alternativa legal y también en las transacciones de menudeo”.
A su vez, el director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, a través de su cuenta de Twitter, afirma que “el mercado paralelo continuará siendo relevante para operaciones de menudeo y montos bajos, que no serán atractivos para la banca dado los elevados costos operativos que supone. Este esquema es una competencia importante para las operaciones cambiarias del segmento corporativo que es el de las transacciones con grandes volúmenes”.
El dólar aumenta y seguirá haciéndolo
En un entorno donde: la oferta de dólares va a ser baja y la demanda elevada, porque las empresas necesitan importar materia prima e insumos y las personas naturales buscan protegerse de la hiperinflación comprando divisas, lo esperable es que el tipo de cambio tienda a la alza.
Sin embargo, el Banco Central puede contener al tipo de cambio si continúa con la política de limitar el crédito.
Básicamente, recorta el crédito aumentando el encaje, es decir, la proporción de los depósitos que los bancos no pueden prestar y deben congelar a manera de reserva: desde el 11 de febrero los bancos tienen que depositar en la cuenta de reservas el 100% de los nuevos depósitos y 57% de todas las captaciones.
Hermes Pérez indica que “el Banco Central ha estado creando dinero para financiar al Gobierno, es por esto que la base monetaria ha aumentado 1.000% en lo que va de año, pero para contener el impacto mantiene un elevado encaje a los bancos. Sin embargo, hemos visto que el dólar no ha dejado de aumentar y va a seguir haciéndolo mientras continúe la creación de dinero, al final solo se logra contenerlo al altísimo costo de ahorcar el crédito”.
La liquidación de las divisas
Asdrúbal Oliveros explica que “los bancos venezolanos y sus corresponsales son, en extremo cuidadosos, con dar luz verde a operaciones de compra-venta de divisas, y cuando las operaciones son iguales o superiores a diez mil dólares, algo normal para cualquier empresa, es mucho peor”.(Venepress)







