La desesperación tomó a la comunidad de la Universidad Simón Bolívar (USB), cuyos representantes legítimos acudieron al Ministerio de Educación Universitaria el pasado viernes 6 de marzo para exigir medidas urgentes contra lo que califican como una gestión desastrosa de las autoridades interinas.
La Federación de Centros de Estudiantes (FCE-USB), la Asociación de Profesores (APUSB) y delegados de los trabajadores solicitaron formalmente al ministro Ricardo Sánchez su intervención para desplazar a los directivos designados por el Consejo Nacional de Universidades (CNU).
El descontento se fundamenta en que estas autoridades, nombradas originalmente para organizar elecciones en un lapso de 180 días, han permanecido en sus cargos durante casi cinco años sin cumplir con dicho mandato. Los gremios denuncian que este periodo ha sido una «calamidad impuesta» que supera incluso el tiempo reglamentario de una gestión electa.
La comunidad universitaria no solo reclama el derecho al voto, sino que describe un ambiente de hostilidad y deterioro administrativo bajo la actual dirección, donde se denuncia la apertura de expedientes y la persecución contra miembros de la comunidad.
El vicerrector académico interino ha sido señalado por cerrar físicamente las puertas del rectorado a los representantes gremiales, negándose a cualquier tipo de concertación. Adicional, los fondos destinados a cajas de ahorro, asociaciones de profesores, sindicatos e institutos de previsión social permanecen retenidos desde hace más de cinco años.
Ante la falta de soluciones internas y el desconocimiento de instancias como la Comisión Electoral, los sectores uesebistas hicieron un llamado público a través de redes sociales solicitando la renuncia inmediata de las autoridades actuales para permitir una transición hacia la recuperación de la universidad. (EN)








