Las ciudades, a diferencia de los seres humanos, no envejecen con los años; se acumulan en ellas las nostalgias, los aciertos y, a veces, los olvidos. Este, 2 de julio, Ciudad Guayana cumple 65 años de fundada. Para un hombre o una mujer, seis décadas y media representan la madurez total, la llegada a un remanso. Para esta urbe nacida de la audacia industrial, es apenas el comienzo de su verdadera consolidación.
En vísperas de este aniversario, el Ingeniero Simón Yegres, en representación del grupo GPS Caroní (Gente Para Servir Caroní), alzó la voz no solo para recordar el glorioso y vertiginoso pasado de la ciudad, sino para sacudir el polvo de la desatención y proponer una hoja de ruta audaz: convertir a Ciudad Guayana en la indiscutible Capital Mundial del Agua.
Entre anécdotas que huelen al asfalto fresco de 1964 —aquel año «espectacular» del primer semáforo en el cruce de la avenida Las Américas con Castillito (donde se realizó la rueda de prensa), del primer puente sobre el Caroní y de las profundas conmociones civiles—, Yegres desglosó un diagnóstico crudo pero esperanzador. La ciudad creció rápido, demasiado rápido, pero lleva casi 27 años navegando a la deriva, sin una brújula clara tras el vencimiento y desatención del Plan de Desarrollo Urbano Local (PDUL), diseñado para el período 2006-2026. «Nos toca una tarea a todos de ponernos a la altura de las condiciones, la potencialidad y los compromisos asumidos con esta ciudad. Por respeto a quienes hace muchos años, con sudor y planificación, proyectaron su destino», reflexionó Yegres con un tono que mezclaba la rigurosidad técnica y la emotividad del cronista.
Para GPS Caroní, el cumpleaños de la ciudad no debe ser una celebración vacía, sino el punto de partida para cuatro grandes propuestas estructurales:
1. Un Plan Estratégico a 30 años: Mirar más allá del mineral
La planificación urbana se detuvo institucionalmente hace dos décadas. Ante esto, la organización propone un plan estratégico con una proyección mínima de 30 años. No se trata de borrar el pasado: el parque industrial de Matanza (con sus 45 kilómetros cuadrados y 4.530 hectáreas) representa una inversión histórica que hoy equivaldría a más de 100 mil millones de dólares. Hay hierro y bauxita para décadas, pero el plan exige diseñar desde ya la transición hacia la era del «post-hierro» y el «post-bauxita», diversificando la economía regional.

Planos del diseño Original de Altavista y el edificio de la CVG (Cortesía Blog junto a la mano de Dios)
2. Plan de Regeneración Urbana para San Félix
El lado oriental de la ciudad clama por un renacimiento. La propuesta contempla:
-Recuperación del Casco Histórico de San Félix y reordenamiento de la parte alta.
-Rescate del criterio industrial liviano, reubicando las zonas industriales perdidas de Chirica y el 25 de Marzo.
-Sustentabilidad ambiental: Recuperar espacios naturales emblemáticos como la Laguna de las Delicias y el Parque La Ceiba para poner a San Félix a tono con los nuevos tiempos.
3. Reordenamiento de Puerto Ordaz
El «Puerto Ordaz de Otrora», la génesis de este lado del río, requiere un plan especial de rescate. Del mismo modo, zonas comerciales neurálgicas como Alta Vista necesitan una actualización urgente de sus servicios y vialidad. GPS Caroní exige rescatar y hacer cumplir los instrumentos ambientales engavetados, como el sistema de áreas verdes y potencial recreativo (SAVEPORT), protegiendo de forma estricta los embalses y zonas protectoras.
4. La «Ciudad del Agua»: Una nueva vocación global
La propuesta más conmovedora y ambiciosa se apoya en un dato satelital contundente: “Ciudad Guayana tiene una superficie de 267,5 kilómetros cuadrados, de los cuales el 47,8% es un espejo de agua. Casi la mitad de la ciudad es río, lago y cascada. Somos la única urbe en el planeta que abraza de forma tan íntima a dos colosos, el Orinoco y el Caroní.” Resaltó Yegres.
Para aprovechar este recurso con respeto y creatividad, se proyectan cuatro pilares:
- Piscicultura a escala mundial: Aprovechar el descomunal caudal de 38 mil metros cúbicos por segundo para convertir a la región en una potencia de cría y producción de peces, generando miles de empleos estables.
- Complejo Turístico-Recreativo: Desarrollar los 125 kilómetros de orillas del Caroní en su encuentro con el Orinoco, unificando los 35 balnearios del lado este, los lagos, las centrales hidroeléctricas, los parques naturales y el malecón en un circuito con miradores, hotelería de primer nivel y paisajismo.
- Deportes de Élite y Olimpismo: Instalar centros de alta competencia para disciplinas como piragüismo, canotaje, velerismo y aguas abiertas.
- Piscinas comunitarias y Ciudad Jardín: Aprovechar el agua directamente de los ríos para alimentar piscinas públicas en sectores populares y urbanizaciones como Vista al Sol, Manoa, Villa Brasil o Unare, así como en instituciones educativas (Unexpo, La Salle). Además, utilizar este caudal para el riego constante, transformando a Guayana en la «ciudad jardín o ciudad verde por excelencia de Venezuela».
El reto del mañana
Ciudad Guayana arriba a sus 65 años suspendida entre el óxido de sus chimeneas tradicionales y el reflejo indómito de sus aguas. La propuesta de GPS Caroní y el Ingeniero Simón Yegres no es una utopía romántica; es un llamado de atención urgente a la voluntad política y ciudadana. La infraestructura está, el agua corre con fuerza milenaria por nuestros costados. Falta, únicamente, volver a planificar para que la ciudad deje de ser solo un campamento industrial y se convierta, finalmente, en el hogar verde y próspero que sus pioneros soñaron. En esa misma gran urbe planificada que fue modelo y ejemplo del país, donde se asentó la primera alternativa no petrolera de Venezuela, donde el hombre y la naturaleza se mezclaron en perfecta armonía, frase que se atribuye al Ministro y visionario Juan Pablo Peréz Alfonzo. En esa misma ciudad que este 2 de julio cumple apenas 65 años de fundada con un universo de profesas y posibilidades por hacer. (CNP 8235)











