González: El plan de Trump en Venezuela es un experimento que no va a salir muy bien

14 septiembre 2026 | Política

Omar González, integrante de la dirección nacional de Vente Venezuela, cree que el plan de Estados Unidos para Venezuela es un experimento que podría “no salir muy bien” y reconoce que le sorprendió que el presidente Donald Trump permitiera que Delcy Rodríguez continuara en el poder tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El político, sin embargo, no considera que la líder opositora María Corina Machado haya sido desplazada por la administración estadounidense.

El periodista y exdiputado a la Asamblea Nacional planteó, citando a analistas políticos, que en Estados Unidos parece haber dos corrientes: una que defiende los principios y valores democráticos y otra que solo está interesada en hacer negocios. En su opinión, la administración Trump se ha inclinado hacia la segunda opción.

“Esto es un experimento extraño para nosotros los venezolanos y creo que para el mundo. Un experimento que consistía en que el propio chavismo desmontara pieza por pieza todo lo que hizo. (…) Personalmente, creo que no va a salir muy bien, porque esta gente (el régimen) es especialista en ganar tiempo, y es lo que está haciendo”, manifestó en una entrevista que concedió a El Nacional en la quinta El Bejucal, sede nacional del partido Vente Venezuela, que reabrió sus puertas en marzo y ahora registra un mayor movimiento de personas comparado con semanas anteriores.

Omar González estuvo junto a Claudia Macero, Magalli Meda, Pedro Urruchurtu y Fernando Martínez, ya fallecido, refugiado en la Embajada de Argentina en Caracas, desde donde lograron escapar con ayuda del gobierno estadounidense en la llamada Operación Guacamaya. Es el primero de este grupo en regresar al país. Lo hizo el 28 de agosto por el Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui, en la ciudad de Barcelona, luego de haber estado en el exilio durante más de un año.

“No le pedí permiso a nadie, no fui a los tribunales, no pedí cacao (clemencia). Estoy aquí en Venezuela, no he cometido ningún delito y por eso me siento muy satisfecho”, afirma.

El dirigente declara que no estuvieron de acuerdo con la mesa de negociación entre la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno interino de Rodríguez, reconocido así por el gobierno estadounidense. Asegura asimismo que Voluntad Popular y Primero Justicia traicionaron el Acuerdo de Panamá, en el que habían prometido que solo Machado o una persona nombrada por ella actuaría como interlocutor entre la administración Trump y el régimen venezolano.

—¿Cómo se siente luego de regresar a Venezuela y reconectar con la causa democrática?

—Si me pides una sola palabra para describir lo que embarga en este momento, después de mi regreso, es sencillamente feliz. Feliz de haber llegado a mi tierra patria. Después de 3 años de ausencia obligada, año y medio en la embajada de Argentina en Caracas convertida en prisión por Maduro y, desde luego, un año y medio después de haber sido rescatado con el apoyo de Estados Unidos. Tomé la decisión de regresar y estoy sorprendido por, en primer lugar, mis amigos, compañeros de partido, familiares que tenía tres años que no abrazaba, pero también de ver la esperanza, la resiliencia de la gente y la resistencia a esta acumulación de tragedia que hemos tenido como venezolanos.

—¿Qué cambió que lo hizo regresar? ¿Esta decisión la tomó solo o contó con el apoyo de María Corina Machado y de su equipo?

—Yo le informé a ella que pensaba regresar y ella es respetuosa de las decisiones de cada uno de nosotros. Y también le informé a quienes nos dieron su apoyo en Estados Unidos y sorprendentemente recibí un respaldo muy importante. Por ejemplo, sé que el senador Rick Scott, que es uno de los más influyentes líderes del Partido Republicano, no solo le envió una comunicación al régimen de Delcy y Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, diciéndole que yo regresaba con el apoyo de Estados Unidos, sino que lo publicó en su cuenta de X, así como también María Elvira Salazar, Mario Díaz Balart, Carlos Giménez y no sé, podría ser también el propio secretario de Estado Marco Rubio, no lo sé, pero cuando llegué a Estados Unidos fui recibido por él, conjuntamente con mis compañeros que sobrevivimos a esa experiencia traumática de estar en una embajada convertida en prisión, ya que éramos seis y uno murió (Fernando Martínez Mottola). No me extrañaría que también él tuviera la deferencia de complicarse, no lo sé, no lo podría asegurar, pero era un hombre que estaba muy comprometido con esta causa venezolana. En todo caso, cuando llegué, me sorprendí porque fui recibido incluso por agentes de los cuerpos de seguridad del Estado, pero no para retenerme ni detenerme, sino que me dieron abrazos y me decían, ‘Omar, esto no lo aguanta nadie, los salarios que estamos ganando no nos alcanzan ni para comer, los apagones, la falta de agua’. Entonces yo les decía a ellos, ‘Mira que nos están grabando’, porque eso lo estaban transmitiendo en vivo y en directo a través de otros medios de comunicación. Y yo les decía, ‘tus superiores puede que te boten’. ‘Yo no  aguanto esto’. Y después llegué a migración y ocurrió lo mismo: los funcionarios de migración me dijeron, ‘no vayas al baño porque no hay agua’. Eso ocurrió en el Aeropuerto Internacional José Antonio Anzoátegui; llegué por Barcelona. E incluso, estaba un agente con chaleco antibalas, una Glock en la cintura; yo decía: ‘Bueno, aquí me van a fregar’. Y me dijo: ‘Omar, te ayudo con la maleta’ y me la llevó hasta el carro. Me quedé sorprendido. Cuando salí del aeropuerto había una multitud de compañeros y amigos esperándome, y luego en la sede de la Federación de Trabajadores del Estado Anzoátegui había una concentración multitudinaria en el auditorio principal. En fin, sería largo contar las manifestaciones de afecto que he recibido y el compromiso que he adquirido de acompañar a los venezolanos que han sufrido tanto en estos 30 años y, además de eso, los 2 terremotos el 24 de junio, después las inundaciones y la inflación que no para. Entonces me siento muy satisfecho de haber tomado la decisión (de regresar), no le pedí permiso a nadie, no fui a los tribunales, no pedí cacao (clemencia), nada de eso; estoy aquí en Venezuela, no he cometido ningún delito y por eso me siento muy satisfecho.

—Que usted haya sido el primero de este grupo que estuvo en la embajada de Argentina, ¿tiene un motivo en específico? ¿Está previsto que pronto regrese el resto de los dirigentes que estuvieron refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas?

—Estoy seguro de que sí, todos soñamos con regresar al país y creo que mi regreso es un mensaje poderoso, ¿Por qué motivo van a detener a los demás o los van a perseguir o los van a reprimir? Porque ninguno de nosotros ha hecho más que disentir de un régimen que destruyó y saqueó a nuestro país. De manera que sí, creo que es inminente el regreso de todos los que salimos en la llamada operación Guacamaya, porque las guacamayas eran las únicas aves que llevan el tricolor nacional que nos visitaban en la embajada. No dejaban entrar a nadie. Por cierto, tuve la oportunidad de pasar por la fachada de la embajada argentina en Caracas y me di cuenta de que ahora no tienen ni siquiera la bandera, porque Brasil, a quien le habían entregado la custodia de esa edificación del territorio argentino, bajó su bandera, no hay ninguna bandera. Porque a los argentinos que nos habían dado asilo en la embajada los expulsaron del país y a los empleados venezolanos que trabajaban en esa embajada los sacaron; a algunos los metieron presos; también metieron presos a compañeros, periodistas, coordinadores, sin haber hecho nada, en esa ola represiva que se ha minimizado, aunque permanecen presos centenares de compañeros de lucha.

—¿Siente plena seguridad de estar en Venezuela a pesar de que, por ejemplo, Diosdado Cabello, quien los amenazaba públicamente, sigue como ministro de Interior y Justicia y además forma parte del pequeño grupo que ahora controla el poder en Venezuela?

—Siempre está la duda de que, en un acto de locura, sigan reprimiendo al pueblo venezolano. Sin embargo, creo que lo debe estar pensando muy bien. Lo que es algo bizarro es que siga siendo ministro de Relaciones Interiores porque para nadie es un secreto el tutelaje de Estados Unidos y él es un funcionario sobre quien pesa una recompensa de 25 millones de dólares por su captura. Ahora se complica aún más porque el fiscal del Ministerio Público chileno lo está acusando —una hipótesis en base a elementos de los criminales que han sido detenidos por el crimen del teniente Ronald Ojeda— como el autor intelectual de ese vil asesinato, de un oficial venezolano que tenía residencia en Chile y que fue secuestrado y luego sepultado vivo en ese país. Y, de acuerdo con lo que hemos podido conocer hasta ahora, el Ministerio Público dice que alguno de los miembros del Tren de Aragua que fueron detenidos en este caso confesó que habían recibido órdenes y paga de Diosdado Cabello. Esto es muy grave. Así como la mujer que estuvo en estos días en un vídeo viral, que dijo que ella se identificaba como ‘la tapa del frasco’. ¿Por qué ‘la tapa del frasco’? Porque era amiga de Diosdado Cabello y de su hermano (José David Cabello), quien era presidente del Seniat. En fin, recientemente (Diosdado Cabello) dijo que eso no era verdad y que está detenida, pero esta es la acumulación de acusaciones. Uno no entiende por qué todavía tiene ese cargo y cómo Estados Unidos, país que defiende el libre mercado, la propiedad privada, el respeto a la ley, sigue con Delcy Rodríguez que ilegítimamente ejerce el poder en Venezuela.

—¿Cómo ve esas inconsistencias de parte del gobierno estadounidense?

—Me parece que no es lo correcto.

—Y son varias.

—Sí, son varias. Oía a algunos voceros, analistas políticos internacionales, que decían que parecía que en Estados Unidos hay dos corrientes. Una que defiende los principios y valores democráticos, el libre mercado, el respeto a la propiedad privada, el respeto a la voluntad, la soberanía del pueblo, la democracia. Eso es parte de las bases, los principios que sostienen a ese gran país. Pero también hay otra corriente que solo quiere hacer negocios.

—¿Hacia cuál considera que se inclina la administración Trump?

—En este momento ‘le lleva una morena’ (una ventaja muy grande) la corriente que quiere hacer negocios, que lo que quiere es la producción de petróleo. Necesitamos que vengan las inversiones, tecnología, etcétera, pero no podemos olvidar los principios. Tú no puedes vender la libertad de un país por petróleo, por gas, por oro. ¿Qué es eso? Esto no va en correspondencia con lo que uno conoce de Estados Unidos.

—¿Ese objetivo siempre lo tuvo el presidente Trump o cambió en el camino? Recuerdo que, luego de que salió de Venezuela, María Corina Machado aseguró en la Heritage Foundation, en Washington, que contaba con el total apoyo de Trump y del Congreso estadounidense.

—Y lo tiene. Esto es un experimento extraño para nosotros los venezolanos y creo que para el mundo. Un experimento que consistía en que el propio chavismo desmontara pieza por pieza todo lo que hizo, no solamente en Venezuela, sino en buena parte del continente americano. Para nadie es un secreto que Venezuela financió los regímenes de izquierda en Argentina; ahí estaban los maletines de Antonini Wilson para financiar a los Kirchner; hicieron negocios sucios con los Kirchner durante muchos años. Para nadie es un secreto que de Venezuela salían maletas llenas de dinero y que había negocios turbios, oscuros, con Rafael Correa en Ecuador, con Evo Morales en Bolivia, con los Zelaya en Honduras, los Ortega en Nicaragua y pare usted de contar. Es más, se sabe ahora que de Venezuela salía dinero para financiar a grupos terroristas de Medio Oriente como Hezbolá, Hamás, que a Irán le entregaron las refinerías y que el territorio venezolano estaba siendo usado por Irán para fabricar drones con capacidad misilística, que incluso ponían en juego la seguridad de los Estados Unidos. Y que es el patiadero del ELN, de las FARC y de otros grupos, y que es miembro de nada más y nada menos que lo que llamaron el Cártel de los Soles, es decir, que las organizaciones narcotraficantes más importantes del planeta operan desde Venezuela. Entonces, está bien, ellos (Estados Unidos) quieren desmontar… incluso entiendo que querían saber qué funcionarios norteamericanos estaban recibiendo dinero (del chavismo), como se ha demostrado. David Rivera, un representante republicano de la propia Delcy Rodríguez, recibió 50 millones de dólares para espiar al gobierno americano a favor del chavismo. ¿Cuántos otros funcionarios no se estarían lucrando con el dinero de los venezolanos en Estados Unidos? Entiendo que el presidente Trump quisiera saber quiénes eran y desmontar esa estructura criminal, quiénes llevaban el fentanilo o la cocaína al territorio americano. Eso lo llego a entender, pero ya han pasado casi nueve meses de esto y ahí está Delcy Rodríguez, que formó parte de ese gobierno, fue canciller, presidenta de Pdvsa y vicepresidenta de la República. Está ahí y ahora lo que dice es ‘sí señor’, cuando antes quemaban la bandera de Estados Unidos y hablaban del imperialismo yanqui; quemaban la bandera de Israel y ahora reciben a los representantes de Israel. ¿Te acuerdas de lo que decía el finado (Hugo Chávez), no? A mí no me gusta ni repetirlo, porque es una palabra que no me gusta pronunciar, pero ellos maldijeron al Estado de Israel y ahora mira cómo están arrodillados.

—¿Ha sido real la relación entre María Corina Machado y la administración Trump?

—Eso ha sido muy claro, muy transparente. María Corina Machado es una mujer muy preparada, muy inteligente, pero tiene una característica que la hace singular y muy valiente: no es una mujer dócil.

—¿Por eso la han descartado?

—No, no creo que la hayan descartado. Estoy seguro de que no la han descartado. Esto es un experimento, repito, que yo, como venezolano, personalmente, creo que no va a salir muy bien, porque esta gente (el régimen) es especialista en ganar tiempo, y es lo que está haciendo. Están comprando tiempo con petróleo, con gas, con el hambre de los venezolanos. Están tratando de comprar tiempo. ¿Quién autorizó a Delcy Rodríguez a firmar por 25 o por 100 años la entrega de buena parte del petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco al gobierno de los Estados Unidos? Venezuela es un país soberano, que tiene una población de más de 30 millones de habitantes, que tiene una historia, una cultura diferente y que tiene una Constitución, que eso no lo puede hacer ni siquiera un presidente electo legítimamente y ella ni siquiera es eso, nadie ha votado por ella. Entonces, ella firma eso porque quiere comprar tiempo. Ellos están apostando a que en las elecciones de medio término, que van a ser en noviembre de este año en los Estados Unidos, Trump pierda.

—Trump puede saber eso…

—No, el presidente Trump, con legítimo derecho, cree que va a ganar esas elecciones y que va a permanecer con la mayoría.

—Pero puede conocer las intenciones del chavismo, que ha hecho lo mismo en los 27 años que ha estado en el poder.

—Claramente. Estados Unidos es un país donde hay separación de poderes. Él incluso puede pensar de una manera y tener una estrategia como la que ha tenido exitosa en el mundo de los negocios, pero ahí hay un Congreso. Un senador en Estados Unidos tiene mucha más influencia que un gobernador y cualquier funcionario. Y acaba de aprobarse en el Congreso de los Estados Unidos, de manera bipartidista, es decir, senadores y representantes del Partido Republicano y del Partido Demócrata, una resolución alertando a Estados Unidos del error de mantener a Delcy y a Jorge Rodríguez y a Diosdado Cabello en el poder. El propio secretario de Estado, que está en una gira por América Latina, estuvo en Colombia y Ecuador, ha dicho que aquí tiene que haber elecciones lo más pronto posible. Nosotros lo que estamos exigiendo es que nos pongan fecha, que el cronograma electoral sea dado a conocer, el pueblo venezolano exige y necesita que haya fecha para que no sigan esas negociaciones interminables, 17 negociaciones que han terminado en nada. Que esto no siga pasando porque ya sabemos que la estrategia es ganar tiempo.

—Si tienen claro que este experimento, como usted lo llama, puede terminar mal, ¿qué están esperando para actuar?

—Nosotros vamos a actuar, estamos actuando. Nosotros somos unos venezolanos pacíficos.

—Pero María Corina Machado no ha regresado.

—Pero viene, y viene pronto y viene muy pronto. Y cuando María Corina pise el territorio venezolano, se acabará el pan de piquito, digo yo, un refrán muy popular. Porque todas estas medidas que estás viendo, a mi juicio… eso de designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, ¿qué ha dicho Jorge Rodríguez? ‘Vamos a designar unos nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia con un comité de postulaciones, vamos a designar un comité de postulaciones; después vamos a revisar credenciales, después vamos a entrevistar a la sociedad civil, a las universidades, a los colegios profesionales; después vamos a primera discusión, luego a segunda discusión’, y así van a pasar ocho meses. No. Ese TSJ tiene que ser transitorio, temporal, los 32 magistrados temporales hasta que haya un nuevo gobierno y se haya reinstitucionalizado el país; lo mismo tiene que ocurrir con el Poder Electoral. Los rectores tienen que ser gente decente y no un reparto de cuotas. Un Consejo Nacional Electoral temporal. Después, con un nuevo gobierno y una nueva Asamblea Nacional, se elegirá un poder judicial decente. Eso que llaman Tribunal Supremo de Justicia, que está actualmente en ejercicio, autorizó y reconoció el fraude del 28 de julio del año 2024. Aprobó la servilleta del presidente del Consejo Nacional Electoral (Elvis Amoroso), que dio unos resultados chimbos cuando todo el mundo ya sabía que había ganado Edmundo González Urrutia, no porque lo dijéramos nosotros, sino porque ahí estaban las actas, que las conoció el mundo entero y se las llevamos a la Organización de Estados Americanos, a las Naciones Unidas, a los presidentes, a los congresos. Y si quieren ver cuáles fueron los resultados, todavía están las actas depositadas en las bóvedas del Banco Central de Panamá. Maduro se las robó. Esa elección se las robó y ese Tribunal Supremo de Justicia refrendó como válido lo que dijo Elvis Amoroso en una servilleta.

—¿María Corina Machado regresa con la autorización de Estados Unidos? Lo que se entiende de lo que ha ocurrido es que tanto Delcy Rodríguez como María Corina Machado están tuteladas por Estados Unidos; que no pueden moverse sin tener la garantía del gobierno estadounidense.

—Ella no viene con autorización ni ha pedido autorización al gobierno de los Estados Unidos, porque ella es venezolana, además Premio Nobel de la Paz 2025, y ella viene es con la coordinación de los Estados Unidos. ¿Por qué con la coordinación de los Estados Unidos? Porque reconoce que Estados Unidos tuvo el coraje, la decisión política de utilizar hasta sus propios militares, poniendo en riesgo la vida de sus efectivos militares, para capturar a los que consideran criminales como Nicolás Maduro y Cilia Flores y llevárselos a una cárcel en Manhattan, en Nueva York. Eso hay que reconocerlo. Nosotros decíamos que solos no podíamos porque durante todos estos años han sido miles y miles los venezolanos que han perdido la vida, que han sido torturados, que han estado presos, y yo soy uno de ellos. Yo no soy más que un venezolano que no está de acuerdo con ese saqueo y esa destrucción. Fui gobernador del estado Bolívar. Allá teníamos no solamente la represa Raúl Leoni, que hasta el nombre se lo quitaron, la de Guri, teníamos Macagua 1, Macagua 2, Caruachi y dejamos lista Tocoma. Exportamos electricidad para Brasil y Colombia, y en los 27 años de este régimen ni siquiera fueron capaces de mantenerlas en funcionamiento, y mira la crisis energética que tenemos ahora. Por eso, cuando llegue María Corina Machado a Venezuela, creo que todo esto va a cambiar. La demostración más clara de que esto no va a funcionar la han dado las propias empresas norteamericanas, porque el presidente Trump ha invitado a las grandes corporaciones del petróleo de los Estados Unidos —como la ExxonMobil, ConocoPhillips y otras— para que inviertan en Venezuela, para que puedan explotar petróleo.

—No han querido.

—Han dicho: ‘No, hasta que no haya un cambio de gobierno no nos vamos a arriesgar porque ya nos robaron’. Lo mismo la TotalEnergies francesa, la Eni italiana; es decir, María Corina utiliza una frase que a mí me gusta mucho, que dice que los enemigos de Estados Unidos están en Miraflores y los amigos de los Estados Unidos estamos reclamando precisamente que se hagan las cosas bien.

—Todavía no hay una fecha concreta para el regreso de Machado a Venezuela. ¿Por qué no se ha dado a conocer esa fecha? Se ha hablado de distintas posibilidades, como que llegue en un vuelo internacional, que cruce la frontera o que lo haga bajo algún tipo de custodia.

—No tengo la fecha exacta de su llegada ni sé por dónde va a llegar.

— ¿Ese ocultamiento se debe a seguridad?

—En lo personal, no tengo esa información. Probablemente ni siquiera creo que (se trate de un tema) de seguridad porque María Corina Machado no es una mujer que tenga esas actitudes. Si no, no la hubiéramos visto que cuando la trataron de parar (durante la campaña presidencial en 2024) se montaba en curiara, llegaba en burro o agarraba una moto y no la podían parar.

—De cualquier manera, estando en Venezuela, estará siempre en riesgo.

—Por supuesto, todos los venezolanos estamos en riesgo. Todos los venezolanos corremos un gran riesgo porque esto se convirtió en el patiadero de las organizaciones de delincuentes más peligrosas del continente. Los venezolanos todos corremos el riesgo y esa es otra de las razones por las que tenemos que cambiar esto.

—¿Antes de regresar a Venezuela pasará por Washington, como se ha especulado?

—Es cierto que el gobierno norteamericano le ha pedido que vaya a la Casa Blanca antes de regresar a Venezuela, y probablemente por eso se ha atrasado unos días.

—Días…

—No sé ni la fecha en la que va a ir a la Casa Blanca ni los detalles, porque tengo entendido que no se han agendado. Hay algo en lo que también tengo interés, como todos los venezolanos: han convocado una convención extraordinaria del Partido Republicano, cosa que no tenía antecedentes porque las convenciones se convocan para elegir a los candidatos presidenciales, pero la adelantaron. Creo que tiene que ver con la situación electoral de este momento en Estados Unidos, que, como se sabe, tiene las elecciones de medio término. En todo caso, el presidente Trump, tengo entendido, dice que va a hacer un importante anuncio en las próximas horas. Ojalá se refiera a Venezuela y ojalá Dios lo ilumine para decir ‘ya basta’ de mantener este rodrigato en el poder, que los venezolanos repudian. Yo estaba en Anzoátegui, cuando se se conmemoraba el día de la de la Virgen del Valle y se llegó Delcy Rodríguez, fue allá, no se quiso presentar porque los feligreses seguramente la hubiesen pitado o o le hubieran pedido que se fuera, sino que fue a inaugurar unas obras. ¿Tú sabes cuáles fueron las obras que inauguró? El bulevar de las empanadas de Puerto La Cruz, que eran unos quioscos que estaban allí cuando expropiaron a Conferry y, por supuesto, esos pequeños comerciantes quedaron en la calle. Pusieron otra vez los tolditos y eso fue lo que inauguró. Y, para colmo, la otra inauguración fue develar una pequeña escultura de la Virgen del Valle. Ni que rece un millón de rosarios va a tener perdón de Dios por lo que han hecho en Venezuela. Y se fue. Eso fue todo lo que hizo. Ahí hubo Casa Militar, aviones, y eso para inaugurar una venta de empanadas y develar —después de que estuvieron 27 años haciendo los más oscuros menjurjes del oscurantismo religioso— una figura de la Virgen del Valle. Se están burlando del pueblo venezolano, y eso el pueblo no lo aguanta. Cuando un pueblo se decide a cambiar, no hay nada que lo detenga.

—¿Cuáles son las expectativas que tienen de esa reunión que puede ocurrir en la Casa Blanca?

—Hay que tener en cuenta la geopolítica mundial. Las cosas no le han salido bien a Estados Unidos con la guerra de Irán. Él pensaba que en un mes se iba a someter a la tiranía iraní, que iban a controlar el pase de los tanqueros y barcos por el estrecho de Ormuz, y ya van casi ocho meses y sigue estando muy severa la situación ahí. Estados Unidos ha bombardeado tanqueros iraníes en el estrecho de Ormuz y, desde luego, eso afecta al mercado de los hidrocarburos. Tanto es así que uno de los grandes problemas, yo que vengo de allá te puedo dar fe, es el precio de la gasolina que tienen que pagar los norteamericanos, los ciudadanos comunes y corrientes que a lo mejor no saben ni quién es Delcy Rodríguez. El galón de gasolina en Florida y en Washington está sobre los 5 dólares, y en otros estados llega a 8 dólares, y eso es lo que le pega al bolsillo al americano, porque eso se refleja en los alimentos, en los productos y servicios. El problema geopolítico de Irán, la situación de Gaza que no se ha terminado de resolver, la guerra de Ucrania con Rusia, que tampoco se ha resuelto; eso pone a Venezuela, que es el país con la mayor reserva de petróleo del mundo, en ese juego geopolítico, y Trump ha dicho públicamente que van a aumentar las reservas de petróleo de Estados Unidos, que ya no va a depender de ningún otro país. Ellos estiman 65.000 millones de barriles de petróleo que van a explotar de Venezuela y eso me parece bien, porque tenemos tal magnitud de yacimientos de petróleo que pasarán siglos y todavía no se habrá sacado todo el petróleo. Y necesitamos esas tecnologías, esas inversiones, porque los salarios de los venezolanos ya no aguantan, no tienen cómo comer.

—Basados en la legalidad.

—Por supuesto, con transparencia, nadie conoce aquí cuáles son las letras chiquitas de ese contrato, cuánto le va a tocar al pueblo venezolano, cómo se va a beneficiar. Ya sabemos lo que dijo el gobierno americano, que va a recibir, pero ¿y los venezolanos? ¿Quién va a decir cuándo van a aumentar los sueldos y salarios? 130 bolívares, que es menos de 50 centavos de dólar, que es lo que gana un pensionado y un jubilado en Venezuela. Eso es el salario más paupérrimo del planeta. Los salarios no alcanzan, el desempleo es terrible, los hospitales no tienen insumos, las escuelas están destartaladas. ¿Cuándo vamos a ver el producto de estas negociaciones petroleras, de gas y de oro? Venezuela es uno de los países con mayores reservas de oro del planeta, no solamente es petróleo. Es más, Venezuela es uno de los países con la mayor reserva de las llamadas tierras raras, que ni son tierras ni son raras: torio, rodio, coltán, que se usa en las nuevas tecnologías. Es un país lleno de potencialidades, pero el pueblo venezolano tiene una crisis humanitaria espantosa. (EN)

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