El director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, apuntó este jueves que, tras analizar el estado de Venezuela, se ha concluido que la reconstrucción del país supondría un «esfuerzo titánico».
«Venezuela atraviesa una crisis humanitaria, económica, de deuda e hiperinflación. Hemos visto una combinación de algunos de estos factores en muchas naciones, pero la unión de las cuatro cosas complica la situación al extremo», indicó Werner en una entrevista ofrecida al portal Bloomberg.
Explicó que la institución financiera internacional está dispuesta a colaborar con un plan de préstamos en menos de seis meses, en el caso de que ocurra una transición política. Añadió que los tenedores de bonos esperan poder otorgar líneas de crédito favorables para iniciar un proceso de recuperación nacional que supere la contracción económica, que el FMI calculó en 50% durante los últimos cinco años.
«Nadie espera una recuperación total, pero los tenedores de bonos esperan que se pueda establecer un plan de financiamiento y que Venezuela pueda elaborar políticas para lograr un crecimiento sustentable e inclusivo», señaló.
El FMI calculó la inflación de Venezuela para el final de año en 10.000.000%, mientras que empresarios venezolanos asociados en la cámara de comercio VenAmCham estimaron que la cifra podría ubicarse en más de 30.000.000%, de no haber correcciones macroeconómicas y un cambio político en el país.
«Hemos estado trabajando los últimos cinco años con economistas venezolanos para tratar de entender qué pasa y saber qué medidas se deberían implementar», explicó Werner en un debate celebrado en la American Society en Nueva York.
«Va a suponer un esfuerzo titánico», apuntó en referencia a una eventual vuelta a la normalidad del país latinoamericano, cuya economía se ha descalabrado en los últimos años durante el régimen del mandatario Nicolás Maduro.
En 2018, la economía de Venezuela se contrajo un 15 %, un marcado ascenso desde el 9,5 % de retracción de 2017, según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Werner apuntó que la contracción de Venezuela es la mayor que se ha visto en los datos que maneja el FMI de un país que no se ha quedado afectado por un conflicto armado ni por un gran desastre natural.
«Sufren de hiperinflación, una crisis humanitaria y una crisis migratoria», enumeró el representante del organismo internacional, que dijo que además de trabajar sobre esos importantes problemas, Venezuela deberá reconstruir una economía productiva y volver a imponer un estado de derecho en el sector privado.
Insistió en que su conocimiento del estado económico de Venezuela proviene de la información que han estado recibiendo de expertos venezolanos, ya que no se ha tenido un diálogo con Caracas sobre las políticas del gobierno.
«Hemos estado analizando la situación en caso de que se nos pida que ayudemos en la reconstrucción de la economía», señaló. (Efe/Bloomberg)








