El panorama de la política española lleva un par de años convulsionado por la explosión de escándalos de corrupción que salpican de manera directa e indirecta al Partido Socialista Obrero (PSOE), liderado por Pedro Sánchez, el actual presidente de gobierno.
Esta misma semana el hermano del presidente, David Sánchez – Castejón, fue condenado a nueve años de inhabilitación política por el delito de prevaricación, tras el juicio que se inició por una investigación periodística que sacó a la luz que el “hermanísimo”, como le han bautizado, se benefició de un cargo en la Diputación de Badajoz.
Y por aquí se comienza a desenmarañar todo un organigrama de personajes ligados al PSOE que se han sido o están siendo investigados por los diferentes cuerpos de seguridad.
De acuerdo con el portal latramapsoe.es, serían al menos 123 las personas vinculadas a esta organización política las que aparecen mencionadas como investigadas o imputadas en los diversos escándalos de corrupción que han salpicado al partido de gobierno.
El segundo período de Pedro Sánchez se ha convertido en un gobierno que pasará a la historia por mantenerse en el poder a pesar de no lograr sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.
Al día de hoy, el gobierno español se gestiona con los presupuestos vencidos desde 2023, pero ese no es el mayor de sus problemas. El prestigio y la credibilidad del PSOE se tambalea ante todos los escándalos de corrupción que le han salpicado en los últimos años.
La banda del Peugeot
Hubo una época, en 2017, en la que Pedro Sánchez buscaba convertirse en el líder absoluto de la organización política de izquierda y supuestamente se recorrió España en un Peugeot 407, junto a José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García.
Hoy dos de sus tres acompañantes están sentenciados por la comisión de los delitos de organización criminal, cohecho, malversación de fondos públicos y tráficos de influencias. En el caso de José Luis Ábalos, exministro de Fomento y Transportes, el Tribunal Supremo de España lo sentenció a cumplir una pena de 24 años y 3 meses de prisión; mientras que a Koldo García, mano derecha del exministro, lo condenaron a cumplir una pena de 19 años y 8 meses de prisión.

Former number three of Spains ruling Socialist party – PSOE, Santos Cerdan, arrives to appear before the Supreme Court as a suspect in Madrid on June 30, 2025. (Photo by Thomas COEX / AFP)
Los cuerpos de investigación españoles determinaron que Koldo García, quien trabajaba como asesor y mano derecha de José Luis Ábalos, sirvió como mediador para favorecer a empresarios por la compra de mascarillas durante la época de la pandemia (2020), a cambio del cobro de comisiones.
Por este caso también fue sentenciado el empresario Víctor de Aldama, quien optó por colaborar con la justicia a cambio de que le redujeran las penas. A él lo sentenciaron a cuatro años de prisión y trabajo comunitario.
De acuerdo con las investigaciones publicadas en diversos medios españoles, Cerdán supuestamente habría orquestado, junto a una periodista conocida como Leire Diez, un entramado para echar por tierra las investigaciones contra el hermano y la esposa del presidente Sánchez, escarbando para conseguir información contra los jueces, fiscales y funcionarios de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Por esta trama también se ha visto salpicada la actual directora de la Guardia Civil, Mercedes González, quien sostuvo reuniones con Diez y el director Adjunto Operativo de la institución (DAO), Manuel Llamas, quienes fueron imputados por la presunta comisión de los delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia.
Dios padre Zapatero
El PSOE tiene casi 150 años de historia y se enfrenta, en la actualidad, a la posibilidad de ser imputado como persona jurídica por un posible caso de financiación ilegal, después de que el empresario Víctor de Aldama (el mismo del caso de las mascarillas, Ábalos y Koldo) aportara presuntas pruebas ante la Audiencia Nacional.
Estas pruebas vincularían a la organización política española con el régimen venezolano a través de Pdvsa, Delcy Rodríguez y el expresidente español (por el PSOE) José Luis Rodríguez Zapatero.
Pero, además, es el mismo Rodríguez Zapatero, adalid de la justicia y el “hermoso” amigo de Delcy Rodríguez, el que aparece mencionado también en otro de los escándalos que se investigan ante los tribunales españoles y que es conocido como el “Caso Plus Ultra”.
Se trata de una trama que se comenzó a investigar a consecuencia de la financiación irregular de la aerolínea Plus Ultra. En 2021, salió a la luz una primera investigación en la que se señaló el rescate de 53 millones de euros que otorgó la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Esta causa comenzó a ser investigada por el juzgado 15 de la Audiencia Provincial de Madrid y en 2023 fue archivada.
El consejo de ministros de Pedro Sánchez había considerado en 2021 que esta aerolínea, que solo tenía pérdidas, merecía ser rescatada por ser estratégica para la economía española y la conectividad del país.
Sin embargo, en 2024 la Fiscalía Anticorrupción de España recibió una solicitud de cooperación de Francia y Suiza en la que sugerían que existía la posibilidad de que parte del dinero que se le otorgó a la aerolínea pudo haber parado en una trama de lavado de dinero que involucraba a Venezuela.
José Luis Rodríguez Zapatero aparece mencionado en dos causas y fue imputado el 17 de junio por la presunta comisión de siete delitos: organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda Pública (el organismo recaudador de impuestos de España).
Y pare usted de contar
Son tantos los escándalos que se necesitarían varias entregas para poder detallar cada uno de ellos, pero el elemento en común entre todos los escándalos es el gobierno liderado por Pedro Sánchez, que sigue dejando estela con récords de ser la primera vez que un presidente (socialista) tiene tantos escándalos ardiendo en paralelo.
Lleva también a cuestas la condena impuesta al exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz (afín al ala progresista), quien fue condenado por el Tribunal Supremo a dos años de inhabilitación para ejercer cargos públicos por revelación de datos reservados, por haber enviado correos y una nota de prensa con información confidencial de Alberto González Amador, pareja sentimental de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular, el principal partido de oposición en España.
Las autoridades españolas también investigan lo que se conoce como “La trama de los hidrocarburos”, donde aparece nuevamente mencionado el empresario Víctor de Aldama, como parte de una supuesta red de corrupción que se tejió dentro de algunos ministerios para la comercialización de carburantes que presuntamente provendría de Venezuela y que involucra a posibles sociedades ficticias lideradas por españoles, para burlar las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea.

Former Spanish Minister of Transport Jose Luis Abalos leaves in a taxi the Supreme Court following his appearance for alleged corruption in Madrid on October 15, 2025. Corruption probes have ensnared a former Socialist heavyweight and the ex-transport minister Jose Luis Abalos, as well as the prime minister’s younger brother. The legal troubles compound woes for the minority government, which struggles to pass legislation. (Photo by Javier SORIANO / AFP)
Las investigaciones de la UCO y las revelaciones hechas por diferentes medios de comunicación han sido clave para revelar todos estos escándalos que han dejado al descubierto que, además de la corrupción política, las conductas éticas y morales de los investigados e imputados, dejan mucho que desear, sobre todo a los votantes de la izquierda española.
La crítica interna
Desde el PSOE a lo interno, la organización se muestra monolítica y ha cerrado filas para defender a Pedro Sánchez y tratar de desvincular al presidente de los escándalos de corrupción.
Sin embargo, dentro de las filas ha conseguido también la crítica de figuras de la talla del también expresidente socialista Felipe González, quien en diversos foros públicos ha sido consultado y su posición siempre ha sido la misma: Pedro Sánchez debió convocar elecciones o dimitir después de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos y Koldo García, recordando que había sido el propio Ábalos quien en la tribuna del Congreso encaró la moción de censura contra el expresidente del Partido Popular (PP) Mariano Rajoy, en 2018.
Y la piedra en el zapato del PSOE en estos momentos es uno de sus hombres más representativos: Emiliano García Page, presidente de la Comunidad de Castilla – La Mancha. Hace un par de semanas, en el Comité del PSOE, donde planteó la opción de que Sánchez se someta a una cuestión de confianza en el Congreso o que adelante las elecciones, pero lejos de escucharlo, los demás hombres del partido cerraron filas a favor de Sánchez e ignoraron al político manchego. (EN)









