El gobierno de Estados Unidos publicó este miércoles una licencia general que permite a empresas estadounidenses efectuar determinadas transacciones con la estatal venezolana Pdvsa. Esto representa otro cambio en el régimen de sanciones impuesto desde 2019.
La medida, divulgada por el Departamento del Tesoro, forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración de Donald Trump para flexibilizar restricciones económicas sobre Venezuela, luego de la detención de Nicolás Maduro hace casi dos meses.
¿Qué permite la nueva licencia?
De acuerdo con el documento emitido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, la General License 52 autoriza a entidades estadounidenses establecidas a llevar a cabo transacciones con Pdvsa y sus filiales, siempre que cumplan condiciones estrictas.
Entre los puntos clave destacan:
Las empresas estadounidenses podrán firmar contratos con Pdvsa, pero estos deben regirse por leyes de Estados Unidos y resolver disputas en su jurisdicción.
Los pagos no podrán entregarse directamente a actores sancionados: deberán depositarse en fondos controlados por el gobierno estadounidense.
Se permiten actividades necesarias vinculadas al gobierno venezolano si están relacionadas con estas operaciones autorizadas.
Esto implica que, aunque se abre la puerta a negocios con la petrolera venezolana, Washington mantiene un control directo sobre los flujos financieros derivados de esas operaciones.
No elimina completamente las sanciones
El documento establece múltiples limitaciones, entre ellas:
Se prohíben transacciones con actores incluidos en la lista de sancionados, salvo Pdvsa.
No se permite negociar deuda venezolana ni transferir participaciones accionarias de Pdvsa.
Quedan excluidas operaciones con países como Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba, así como con entidades vinculadas a China en ciertos casos.
Tampoco se autorizan pagos en criptomonedas, oro o esquemas no comerciales.
Además, las empresas que exporten petróleo venezolano a terceros países deberán reportar cada operación detalladamente a autoridades estadounidenses.
«Reabrir y revitalizar» el sector energético venezolano
El Departamento del Tesoro señaló que la medida busca “reabrir y revitalizar” el sector energético venezolano, y aseguró que beneficiaría al mercado global al aumentar la oferta de crudo.
Simultáneamente, la administración Trump intenta atraer hasta 100.000 millones de dólares en inversiones para recuperar la industria petrolera venezolana, que ha sufrido años de caída por falta de inversión, corrupción y sanciones.
La agencia de noticias Reuters recordó que actualmente las ventas de petróleo venezolano están supervisadas por Estados Unidos y los ingresos se depositan en cuentas bajo su control, desde donde se distribuyen al gobierno interino.
Esto limita la autonomía financiera de la industria petrolera venezolana, incluso en un contexto de flexibilización. (EN)








