Detalles del segundo informe de Bachelet sobre Venezuela

Este lunes, la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet, presentó una ampliación de su informe sobre la situación en Venezuela y señaló que su organismo “ha seguido documentando casos de posibles ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros de las FAES  en algunas zonas del país”.

“La situación de derechos humanos sigue afectando a millones de personas en Venezuela y con claros impactos desestabilizadores en la región. Es por ello, que mantengo mi compromiso de seguir cooperando con las autoridades para lograr cambios sustanciales y poner fin a las violaciones de derechos humanos documentadas en mi informe”, informó la actualización oral de la ONU.

Es importante mencionar que el día en que Bachelet cerró su visita en Venezuela, alcanzó dos acuerdos con el régimen de Nicolás Maduro.

  1. Dos representantes en su oficina que se quedarían de manera permanente en Venezuela para seguir con la observación directa y el contacto con las víctimas, así como para evaluar la situación en las cárceles y otros centros de detención.
  2. Avanzar en la evaluación de la Comisión Nacional de prevención de la Tortura.

Ambos “tratados” fueron incumplidos por Maduro, dado que luego de un mes y medio de los primeros anuncios, los funcionarios que dejó Bachelet ya se habían marchado del país, porque no tuvieron acceso a los centros de detención, uno de los puntos clave de su misión, situación que se juntó con la muerte del capitán Rafael Acosta Arévalo, presuntamente por torturas mientras estaba detenido por la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (Dgcim).

Situación que luego se pudo restablecer.

Con respecto a la situación económica y social, el comunicado destacó el deterioro veloz y que se podría llegar a un “episodio hiperinflecionario más agudo que haya experimentado la región, afectando la capacidad de compra de alimentos básicos, medicamentos y otros bienes esenciales”.

Añadió que el salario mínimo equivale a 2 dólares en comparación con los 7 dólares de junio.

Con respecto a las sanciones impuestas por Estados Unidos, expresó su preocupación la alta comisionada, quien ya ha mencionado en otras oportunidades que “esto contribuye a agravar la situación humanitaria y el éxodo de personas venezolanas”.

En  lo que se refiere con el tema de salud, la alarma se da por el difícil acceso a medicamentos y tratamientos de más de 400.000 personas, que padecen enfermedades crónicas y también el inquietante desarrollo de los niños y adolescentes.

No obstante, en el tópico de los sistemas de seguridad implementados por el gobierno venezolano como el FAES, debido a que en solo el mes de julio, la organización Monitor de Víctimas identificó 57 nuevos casos de presuntas ejecuciones cometidas por miembros del FAES en Caracas.

Dentro de este orden de ideas, cabe recalcar, los nuevos registros que documentaron de tortura y malos tratos hacia personas arbitrariamente privadas de su libertad. Asimismo, Bachelet solicitó a las autoridades a tomar acciones para permitir acceso médico a los detenidos e investigar violaciones a los derechos humanos.

Además de ello, se indicó que el Tribunal Supremo de justicia ratificó la condena en contra de un miembro de los Servicios Bolivarianos de Inteligencia Nacional (SEBIN) por el homicidio de Bassil Dacosta, quien murió de un disparo en la cabeza en las protestas anti-gubernamentales de 2014.

“Me preocupa el aumento de presencia de militares en el territorio del pueblo indígena Pemón, así como casos recientes recibidos de violencia en contra de personas indígenas, como las muertes de dos jóvenes Warao en julio presuntamente por elementos del FAES, las muertes de una mujer indígena Warao embarazada, y una niña de 6 años, así como la muerte de un líder indígena Curripaco en Amazonas, cometidos supuestamente por miembros de la Guardia Nacional Bolivariana.”indicó en referencia a la población indígena.

En el caso de la minería ilegal, la problemática radicó en el impacto que tiene ante la población tanto en su territorio como en sus habitantes.

Según las últimas cifras de Naciones Unidas hay más de 4,3 millones de personas venezolanas refugiadas y migrantes en el mundo. Por lo que,  la alta comisionada agradeció los esfuerzos de otras naciones ante los  venezolanos e instó la idea de adoptar nuevas medidas para garantizar una migración segura, ordenada y regular.

Sin embargo, el hecho de acciones sobre los brotes de xenofobia en países de la regiones alarmante.

A esto, se le unen los migrantes víctimas de tratas y la desaparición de decenas de personas que utilizar vía marítima para migrar.

Por otra parte, la funcionaria expresó su apoyo ante el diálogo por el reino de Noruega y mantiene la “certeza de que las recomendaciones del informe puedan servir como una guía para superar la actual situación».

Por último, reiteró su llamamiento tanto al gobierno como la oposición venezolana para que superen sus diferencias y den prioridad a las negociaciones “es la única manera de superar la crisis”.  (Agencias)

 

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