La ex-primera dama venezolana, Cilia Flores, fue señalada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como una pieza central en la estructura criminal encabezada por Nicolás Maduro, de acuerdo con un documento oficial.
Según la información revelada por el medio, Flores enfrenta cargos por conspiración para el narcotráfico, posesión ilegal de armas de fuego y participación directa en operaciones que buscaban introducir cocaína en territorio estadounidense.
El documento señala que entre 2004 y 2015, Maduro y Flores «colaboraron para traficar con cocaína», parte de la cual había sido incautada previamente por cuerpos policiales venezolanos, y que operaban con apoyo de escoltas militares fuertemente armados.
NTN24 cita textualmente el informe judicial: «Maduro y Flores mantuvieron sus propios grupos de bandas patrocinadas por el Estado, conocidos como colectivos, para facilitar y proteger sus operaciones de tráfico de drogas».
Asimismo, ambos habrían ordenado «secuestros, palizas y asesinatos» contra personas que les debían dinero por cargamentos de drogas o que ponían en riesgo las operaciones ilícitas.
Una estructura continental de narcotráfico
El documento también implica a otros altos funcionarios del gobierno, incluyendo al hijo del mandatario, Nicolás Maduro Guerra, y al dirigente chavista Diosdado Cabello.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, esta red criminal habría coordinado envíos de grandes cargamentos —cerca de 250 toneladas de cocaína— hacia Estados Unidos, el Caribe y Centroamérica, en alianza con organizaciones delictivas del continente.
El expediente incluye testimonios de los llamados narcosobrinos, quienes afirmaron que existían vínculos directos entre Cilia Flores y grupos irregulares como las FARC, cuyos recursos ilícitos habrían financiado la campaña de la entonces diputada en la Asamblea Nacional controlada por el chavismo.
Los cargos imputados contemplan conspiración para importar cocaína, posesión ilegal de armas de fuego y conspiración para poseer armamento y artefactos destructivos. Según NTN24, Flores podría enfrentar cadena perpetua si decide ir a juicio y es declarada culpable.
Sin embargo, si opta por declararse culpable y colaborar con la justicia estadounidense, la pena podría ubicarse entre 20 y 30 años de prisión. (EN)








