Trabajadores del Instituto Nacional de Parques (Inparques) denunciaron que están siendo forzados a inscribirse en actividades de alistamiento militar, pese a ser personal civil cuya labor principal es la conservación y administración de áreas naturales.
La medida, según los empleados, representa un nuevo intento de militarizar la administración pública y de ejercer control político sobre el personal.
Presión de la gerencia de Inparques a trabajadores
Las quejas apuntan directamente contra Víctor Cruz, gerente general de Parques de Recreación, quien habría utilizado grupos de WhatsApp para presionar a los trabajadores a cumplir con la instrucción.
En una captura de pantalla obtenida por el portal Monitoreamos, la Gerencia General de Inparques convocó al personal a asistir el 31 de agosto a un acto de “Alistamiento en Defensa de la Soberanía”.
El propio Cruz intervino en el chat para insistir en la asistencia, justificando que la exigencia provenía de instancias superiores.
“Entiendo que los domingos son para descansar, pero les pido el apoyo de tomarse aunque sea un corto tiempo para ir a plasmar las firmas para el alistamiento (…) Eso es muchísimo más rápido que votar, es cuestión de 20 y 30 segundos y listo. Nos están exigiendo eso de la Sala Situacional del Minec y de la sede principal”, escribió Cruz en el grupo.
La instrucción ha generado malestar entre el personal de Inparques, que considera que la medida es impropia para funcionarios civiles y no tiene relación con su labor ambiental.
Los trabajadores interpretan la convocatoria como una herramienta de control político y de militarización encubierta dentro del organismo.
Denuncias de reclutamiento forzoso
Habitantes de comunidades mineras de Tumeremo y El Dorado relataron a la periodista Sebastiana Barráez de Infobae que en la madrugada del jueves 28 de agosto unidades del Ejército comenzaron a detener jóvenes en las calles.
“Se llevaron a los que encontraban en la calle. Nos dijeron que a las 10 de la noche arrancaría la recluta, pero no lo creíamos. Al final, era cierto”, denunció una mujer cuyo esposo e hijo trabajan en las minas.
Fuentes locales señalaron que en puntos como Los Arenales y La Camorra los militares se desplazaban en camiones y camionetas captando a hombres jóvenes para sumarlos a las filas de la Milicia.
Tanto en WhatsApp como en otras redes sociales también circularon mensajes supuestamente dirigidos a trabajadores públicos en los que se les presiona a acudir a las jornadas de reclutamiento. Una de estas convocatorias que se hizo viral ordenaba al personal de Corpoelec a presentarse en diversos puntos de Caracas para el alistamiento en la Milicia Bolivariana. Otra que circuló, bastante similar, hacía la misma petición a personal docente de escuelas públicas.
La llamada Recluta, que en décadas pasadas se aplicaba para cumplir con el servicio militar obligatorio, fue eliminada en la Constitución de 1999. El artículo 134 es explícito: “Nadie puede ser sometido a reclutamiento forzoso”. (EN)








