Citgo compró 52,6% más crudo desde Colombia

La filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Estados Unidos, Citgo, compró en los primeros seis meses de 2019 el 70% del crudo en territorio estadounidense, equivalente a 500.000 barriles diarios de petróleo (bdp), y el restante 30% lo importó desde países latinoamericanos, caribeños y africanos, especialmente desde Colombia, lo que significó 216.000 bdp, todo esto debido a las restricciones impuestas por el gobierno del presidente Donald Trump a Pdvsa.

La Agencia de Información de Energía de Estados Unidos, aseguró que durante el primer semestre de 2019 Citgo adquirió un promedio de 45.100 bdp de crudo de Ecopetrol (Colombia), aumentando en 52,6% las compras al vecino país con referencia al mismo período desde 2018.

La empresa colombiana alcanzó su tope de venta a Citgo en el mes de junio cuando le despachó 72.100 bdp, cifra que representó el total de crudo que procesó la compañía venezolana, mientras que la restante materia prima importada que significa el 20% provino de Trinidad, México, Brasil, Nigeria, Angola y Egipto.

La junta directiva de Citgo anunció recientemente que logró remplazar con “éxito”, el crudo proveniente de Venezuela, trabajando básicamente con el hidrocarburo estadounidense de la costa del golfo.

Producción petrolera venezolana en declive

La empresa petrolera venezolana, Pdvsa, desde las sanciones del 28 enero de 2019, impuestas por Estados Unidos (EE.UU), ha sufrido no solo un declive sino que ha perdido un importante apoyo para su producción.

Esto se puede ver reflejado en su última acción de suspender PetroPiar, debido a la vinculación de la acumulación de exportaciones y falta de capacidad de almacenamiento operativo.

Petropiar, es uno de los proyectos que la petrolera venezolana tiene con Chevron Corporation, una compañía estadounidenses a la que se le fue aprobada una exención para seguir operando en Venezuela hasta el 27 de octubre de este año.

Sin embargo, la situación tan complicada para Pdvsa no solo se basa en la detención de este proyecto que provocó la ralentización de Merey, sino que remite a las empresas que por miedo a las sanciones, han tenido que pedirle tiempo a su relación con Venezuela.

Una vez que el Departamento del Tesoro de EE.UU emitió las sanciones, se bloquearon 7.000 millones de dólares en activos, lo que significa 11.000 millones en ingresos de exportación perdidos durante un año.

Dicho esto, las condiciones prohíben a las compañías estadounidenses comprar petróleo de PDVSA, privando a Venezuela de su antiguo destino principal para las exportaciones y asustando a otros clientes, ya que los funcionarios de EE.UU amenazaron a las empresas extranjeras con un “castigo si ‘ayudan materialmente’ a la administración del gobierno de Nicolás Maduro”.

¿De qué manera se empezó a notar la repercusión de estas acciones de la Casa Blanca ante el gobierno venezolano?

Para nadie es un secreto que la cartera de clientes de Pdvsa se ha reducido por lo que ahora solo una empresa, rusa, Rosneft, tras una reducción de su deuda es su principal aliado.

A finales de enero, la empresa LUKoil, (rusa) fue la primera en dejar de un lado a Venezuela, esta, una de las más importantes, congeló su contrato con la compañía petroquímica venezolana.

Sus razones se enfocaron en la no preparación de una prohibición del sistema financiero norteamericano contra Maduro y su gobierno “ilegítimo”.

La Administración de Información de Energía (AIE) monitoreó 587.000 barriles diarios a finales de mes.

En febrero, ocurre un gran impacto, porque fue cuando las exportaciones de Pdvsa que iban a Estados Unidos, pasaron directamente hacia Europa y Asia, según precisó el Organismo de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Siguiendo el orden de actividades, la firma mundial de materias primas, Trafigura, decidió dejar de comercializar crudo con el país sudamericano, en vista de las sanciones.

Para el mes de marzo, la empresa estatal, se declaró en emergencia marítima después de que la naviera alemana, Bernhard Schulte Shipmanagement (BSM), revelara una planificación para devolver 10 tanques debido a la falta de pago del gabinete de Maduro.

La producción este año se ha ido desacelerado en los campos occidentales de Venezuela, pero la dificultad para encontrar embarcaciones para exportaciones se agregó a los inventarios, lo que obligó a PDVSA y sus empresas conjuntas a reducir o suspender aún más la producción en los campos petroleros, incluidos Tia  Juana, Lagunillas, Bachaquero y Boscan.

Luego otra compañía se sumó a aquellos que decidieron retirarse para evitar conflictos con la administración de Donald Trump.

En esta ocasión fue la conjunta de Petrozamora, Gazprombank, que poseía una participación minoritaria en una firma llamada GPB Global Resources que a su vez poseía 40 por ciento de Petrozamora.

Esta, es la tercer mayor prestamista rusa y vendió su participación indirecta en la empresa conjunta venezolana.

No obstante, este mismo mes, debido a las medidas de EE.UU, las exportaciones de Pdvsa, hacia este país cayeron a cero, según la Administración de Información de Energía (AIE).

Para AIE, Venezuela ha sido históricamente, uno de los grandes proveedores de crudo de Estados Unidos.

Pero no se puede dejar de terminar el mes, sin mencionar que la compañía india Reliance Industries Ltd, suspendió de manera indefinida la venta de diluyente a Pdvsa, y que por lo mismo, no se reanudará el suministro hasta que se levanten las sanciones.

Pdvsa estaba importando desde la refinería de relance en su sede de Houston, Texas, 100mil b/d de afta para diluir hasta 400.000 b/d de petróleo extra pesado y poder colocarlo en el mercado.

En abril, la petrolera española, Repsol , paralizó eventualmente sus intercambios de productos refinados por crudo venezolano.

En junio la petrolera Valero Energy Corporation llenó el espacio que dejó Pdvsa, su principal suministrador de crudo, con México, Kuwait, Irak y Canadá, que despacharon un total de 297.000 b/d.

Hubo un pico alto para Venezuela, puesto que sus exportaciones se recuperaron en el mes de julio gracias a China, su principal destino.

En este conjunto se exportaron 1,1 millones b/d de productos crudos y refinados, en junio, lo que trajo como resultado un resultado de 26 por ciento en relación a mayo.

Cabe acotar que, los compradores chinos tomaron 59 por ciento de los envíos, seguido de la India con 18 por ciento y Singapur con 10 por ciento.

Este mes, también las importaciones se dispararon a 196,000 b/d, con Grecia como el principal proveedor.

Alrededor de 33 por ciento de ese volumen se cargó en Aigoi Theodoroi, el puerto que sirve a las refinerías propiedad de Motor Oil (Hellas) Corinth Refineries SA, el mayor exportador de productos petroleros de Grecia.

Pero lo negativo regresó cuando la empresa financiera JP Morgan, redujo los bonos de Pdvsa a “peso cero”, en sus índices de deuda extensamente continuados durante los próximos cinco meses.

Dentro de este orden de ideas, la deuda de ISLA, una compañía subsidiaria de la petrolera estatal venezolana, con Refinería Di Korson (RDK) ascendió a 38.7 millones de dólares.

Sin embargo, las sanciones bloquean los pagos entre las empresas, así que para evitar problemas, el director de RDK buscó solicitar una licencia para que la compañía ubicada en Curacao, para cancelar sus pagos.

Este mismo mes, Chevron Corporation, pidió la extensión para seguir operando debido con sus cuatros proyectos en el territorio venezolano, y luego de amenazas de Maduro contra “expropiar” sus instalaciones, EE.UU aceptó la exención hasta el próximo mes de octubre.

Venezuela tuvo 23 plataformas petrolíferas perforando en julio, frente a 49 hace solo dos años. Diez de ellos están expuestos a sanciones de EE.UU, pero el Departamento del Tesoro extendió las exenciones el mismo mes para que los proveedores del servicio continúen por tres meses más.

En una entrevista para el programa ¿Qué dice?, el economista José Toro Hardy, señaló que actualmente Pdvsa produce “730.000 b/d”.

“La industria petrolera no aporta lo que antes aportaba”, expresó, al tiempo que indicaba que el estado venezolano no tiene la capacidad para producir el pago de endeudamiento; por lo que, se necesita la intervención del sector privado.

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Entre noviembre de 2018 hasta julio de 2019, la depresión en la producción ha sido de 931.000 b/d de crudo según la OPEP.

Aunque muchas empresas no han culminado “totalmente”sus operaciones, la relación no es la misma; por lo que, la empresa venezolana busca de todas las maneras posibles de cubrir la demanda aumentando su deuda.

A partir de agosto, tras las nuevas condiciones de EE.UU  en el que profundiza el ‘bloqueo’ económico, grandes empresas aliadas dieron su alto.

La primera fue PetroChina, que dejó de importar petróleo, integrado a China National Petroleum Corp (CNPC), también empezó a omitir las cargas del crudo venezolano.

Seguido de esto, la empresa rusa, Rosneft, redujo su deuda de Pdvsa y se convirtió en el socio más importante del gobierno venezolano.

En este mes, la producción de crudo en el país suramericano bajo 60 por ciento desde enero a 979.400 b/d, según cifras no oficiales de PDVSA.

En cuanto a las exportaciones, fueron de 770,000 b/d en julio y las plataformas activas cayeron a 25, en comparación con 48 unidades de perforación hace dos años.

La petrolera venezolana, se encuentra en un estado de incertidumbre debido a que con la suspensión de algunas mezclas de crudo y reducción de la producción, a medida de que los inventarios aumentaron debido a las sanciones de EE.UU.

Estas medidas son un intento para derrocar al presidente Maduro, cuya reelección en 2018 fue rechazada por la oposición y la mayoría de las democracias occidentales como una farsa.

Como resultado de estas condiciones, los inventarios de crudo de la nación OPEP han aumentado considerablemente desde finales de agosto a más de 38 millones de barriles, el más alto desde principios de 2018, según la firma de inteligencia de datos Kpler.

No obstante, la capacidad de almacenamiento de crudo de Venezuela es de aproximadamente 65 millones de b/d, pero algunos tanques están inactivos debido a la falta de mantenimiento.

Es importante añadir que, las sanciones también han reducido el número de operadores de buques tanque que desean cargar en Venezuela, y han dejado a Pdvsa con un acceso mínimo a divisas para pagar a los contratistas y proveedores de servicios, lo que ha afectado la producción.

Estas medidas van más allá de a quienes y como son designados, puesto que el miedo ha surgido en los socios de Pdvsa, causando su salida de alguna u otra forma.

La producción en la estatal no abarca con toda la demanda que se necesita para equilibrar la economía venezolana, por lo que se necesita de factores externos que inyecten y ayuden al crudo venezolano.(Venepress)