Masacre es la terminología ideal para englobar lo que está sucediendo en el estado Bolívar, el lugar más violento de Venezuela en donde entre enero y julio de 2019 se han registrado siete eventos de esta magnitud, según el dirigente de la región Andrés Velásquez.
Secuestro, extorsión, robo de vehículo y mafias mineras dominan el escenario delictivo del estado, donde todos los delitos están vinculados al incremento de la tasa de homicidios desde hace tres años.
Lo que evidenciamos en este territorio no se encuentra muy lejano a la época de los años 80 en donde la ciudad de Medellín, tiene un antes y un después marcado por el narcotráfico.
En una entrevista a Venepress, Velásquez mencionó que en Bolívar es “donde se encuentran los peores grupos criminales y no existen leyes”.
“Mayor crimen económico del planeta”, afirmó.
En los últimos años, el estado fronterizo con Brasil ha incrementado el tema de violencia enormemente y tiene cinco divisiones para que pueda explicarse la gravedad.
Alta Vista
Para el año 2017, los habitantes del sector Alta Vista denunciaron a organismos de seguridad, el control de locales nocturnos que hacían vida en el lugar.
Esto debido a que el portero del Beer’s La Cervecería, de la carrera Caruachi, tras negarle el acceso al local a un joven y su novia fue asesinado con un arma de fuego.
Luego de esto, en el mismo edificio uno de los clientes sacó a relucir un arma e hirió a ocho personas.
A finales de ese año, en el estacionamiento del edificio 303 fueron heridas tres personas y cuatros muertos que se encontraban en la discoteca Sky Bar,
Para este entonces el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) de Bolívar, aseguró en Alta Vista no existe presencia policial, es un sector que vive en la penumbra, el abandono y la autotutela.
Ángela Aguirre
El caso de la joven de 16 años, resalta en esta lista por el femicidio ocurrido y como intento taparse por vías legales.
La isla La Terecaya en Guayana, cerca del Club Ítalo fue le lugar protagonista de este suceso, al que se le debe determinar alto grado de violencia contra la mujer porque no solo fue atacada sexualmente, sino por las lesiones presentadas y la asfixia.
Al detener a las siete personas implicadas en este caso, la fiscal del Ministerio Público, Emily Hernández, quiso modificar la acusación tras una segunda autopsia para descartar la violación, pero esto lo que le trajo fue una coyuntura a su cargo.
Con la actitud de la fiscal, se puede observar que entre menos personas todo es mejor, los grupos de delitos de derechos humanos no solo se ven reflejados en el acto sino en decisiones como estas, que solo buscaba un bien propio.
No obstante, algo que no se puede dejar a un lado, en este punto, es que luego de esto funcionarios del CICPC rondaban la casa de la familia Aguirre.
San Félix
La actividad más reciente y una de las más alarmantes.
Una cosa es que estas masacres se den de forma sigilosas o en lugares pocos concurridos, pero llegó a una zona urbana.
El día del niño se convirtió en una jornada trágica en San Félix, porque luego de una balacera siete personas murieron y varias resultaron heridas.
En el sector controlado por grupos organizados y paramilitares, el dirigente político y ex concejal del municipio Caroní Ivan Yáñez, en una entrevista con Venepress declaró que en el ataque utilizaron armas de alto calibre, puesto que en el sitio recolectaron: 11 conchas de fusiles, 18 conchas de calibres, cinco proyectiles y tres blindaje.
Este tipo de armamento es uso exclusivo de la Fuerza Armada Nacional.
Los testigos relatan que vieron a los hombres llegar con armas largas y disparar.
Algunos de los asesinados fueron: Francis Rival (tiene registro policial por delito de droga y hurto) y Lismar del Carmen Díaz, era esposa de un funcionario activo de la Policía Nacional Bolivariana en Tucupita.
Esta mañana en la parada del Mirador en San Félix; sujetos con fusiles y pistolas llegaron dispararon contra varias personas que estaban en el lugar.
Seis personas fueron asesinadas (4 hombres y dos mujeres). Otros resultaron heridos entre esos un menor de edad#Guayana#21Jul
Indígenas
En el informe de la alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, se nombró a los indígenas quienes se han visto en constante enfrentamiento con los grupos armados y bandas criminales organizadas.
Por medio del comunicado se dio a conocer que han perdido el control de sus tierras debido a la militarización que ha provocado violencia e inseguridad en sus territorios en los últimos años.
El Acnudh documentó siete muertes de indígenas en circunstancias violentas en 2019 y sus autoridades y dirigentes, mujeres, son objeto con frecuencia de amenazas y ataques por parte de agentes estatales, lo que repercute en su derecho a la libre determinación.
Para este año, en febrero, se detuvieron a cuatro efectivos del ejército por causar la muerte de dos personas y herir a seis en la etnia aborigen Kamarakay.
Ese mismo mes, la población indígena, resistió a un tiroteo y a la toma del aeropuerto internacional, Santa Elena de Uairén.
El camino que lleva a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) al aeropuerto, fue controlado por la comunidad Kumarakapay San Francisco de Yuruani, lo que trajó el primer enfrentamiento del día y que arrojó 18 heridos y 1 muerto; además, de la detención de 27 funcionarios.
Enfrentamientos en las minas
Iniciando en enero con los cinco muertos por el accidente de la mina YIN YAN, controlada por los pranes del sector y que luego ocho persona murieron por el enfrentamiento con los militares del ejército y delincuentes de ese lugar.
El ingreso de los militares a esta zona minera fue presuntamente por el caso del soldado “desertor”, a quien le extirparon los ojos y le amputaron ambas manos y la lengua.
14 de enero de 2019, 237 militares tomaron la mina Sin Yan.
En febrero, el autor de la masacre en minas de Bolívar “Josué Zurita”, alias ‘El Coporo’ fue acribillado, lo que resume que ni la persona que este en el Argo más alto se puede salvar, entre ellos mismos se lastiman.
Para marzo, en Tumeremo se registró un encuentro entre los grupos irregulares y las Fuerzas Armadas que dejó a cinco muertos.
En este acto se encontraban 136 efectivos militares del Destacamento – 624 en conjunto con el batallón de infantería, que realizaban una operación en la zona conocida como El Parche.
Según, estos fueron los materiales utilizados en la operación: Un (01) Fusil R-15 sin seriales visibles.
Un (01) Fusil R-15 serial TF36164.
Un (01) Fusil M-16 sin seriales visible.
Una (01) Pistola Smith & Wesson, modelo 910, serial VJC5368.
Una (01) Granada Fragmentaria.
Diez (10) cargadores de R-15.
Cinco (05) cargadores de F.A.L.
Un (01) Cargador de M-16.
Ciento noventa y seis (196) cartuchos 7,62 x 51 de F.A.L.
Doscientas veinte cartuchos (220) calibre 5.56 x 45 de R-15.
Siete (07) Cartuchos calibre .9mm
Minería ilegal – Fiebre del Oro
En 2016, el OVV, empezó a registrar las muertes violentas en Bolívar y entre ese año y 2018 se contabilizaron “una docena de masacres masacres vinculadas con la explotación de oro, masacres que han cobrado la vida de 107 personas”. Así lo afirmó la coordinadora del OVV para la región, María Virginia Alarcón.
“Esos grupos mantienen el control completo de la zona, señalan quién entra y quién sale (…) Las reglas las colocan ellos y deben ser acatadas. Quien se ‘come la luz’ puede hasta pagar con su vida”, informaron los trabajadores del oro al OVV.
Otro dato que causa conmoción a los académicos es que casi 80% de las víctimas de la violencia en el estado Bolívar, en los primeros 10 meses de 2018, tiene menos de 35 años de edad. De ellos, 18,8% son niños y adolescentes, con edades comprendidas entre los 0 y 18 años.
Cuando se trata el tema de la minería ilegal, no hay mejor ejemplo que la “Fiebre del Oro”, que se da en parte del estado donde existe la banca electrónica, nu la ley, el dinero en efectivo puede llegar a costar hasta 100% de su valor nominal y los planes son los que fijan el precio del mineral.
Estos líderes negativos que controlan la actividad en las minas, a su vez son custodiados por pequeños contingentes del Ejército venezolano.
De acuerdo con el informe publicado por Crisis Group, Sindicatos, Guardia Nacional Bolivariana (GNB), funcionarios del gobierno, Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), son los protagonistas de extorsiones, asesinatos, extracción de oro y otros mercados ilegales como el contrabando y narcotráfico. Estarían desangrando los estados Amazonas y Bolívar, dejando un clima de violencia entre bandos y sociedad civil.
Cabe acotar que estos no son solo los grupos que existen, se debe añadir a El Cartel de Conagua de México y el Hezbolá del Líbano.
Este último: “Explota la zona para sus operaciones terrorista, para prestar un servicio al régimen en recaudación, y al servicio de empresas trasnacionales” mencionó, el diputado Américo De Grazia a una entrevista ofrecida al Diario Las Américas.
“El Arco Minero como tal, es una estafa para Venezuela”. Desgrana sus razones: “Todo esto es un mito del Gobierno para ver cómo, de alguna manera, satisface, corrompe o pervierte a algunos de los negociadores rusos, turcos o chinos, para conseguir efectivo”. Y advierte: “No solo la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) está en el negocio del oro, también llegó el grupo terrorista Hezbolá que controla sus propias minas”
¿Pero quién de estos grupos “internacionales” es quien lleva la batuta?
ELN, debido a que abarca 13 de los 24 estados venezolanos, especialmente en el sur donde obtienen el 60 por ciento de sus ganancias.
Por su parte, la FARC, finanza su Actividad criminal por lo menos 50 por ciento de las minas venezolanas.
Y la participación de los militares venezolanos, quienes se encargan del control de ganancia a los mineros, bien sea en oro, moneda colombiana o dólares estadounidense.
Las guerrillas han tenido que sobornar. Los militares para que se les permitan extraer el oro.
¿Y ahora? Volviendo a la pregunta inicial ¿Bolívar puede convertirse en Medellín?, es un absoluto sí.
El Estado no solo esta siendo atacado por su población o por sus tierras, sino que también esta siendo un portal de supervivencia pues “la ley del más fuerte” es con lo que se vive día a día.
Aparte de las FANB y la GNB, los grupos que tienen fuerza en el territorio por su extracción de oro como acción ilegal son: FARC, ELN, El cartel de Conagua, Hezbolá.
El suceso más reciente, el de San Félix reflejó que ahora la población lleva un miedo mañana, tarde y noche porque sin pensar, por la simple violencia, se dispara al libre albedrío.
Muchos creerán que es el “simple hampa” pero no, esto es peor porque el “hampa común son hurtos, robos o atracos, la persona no sale directamente a matar o a ejecutar ciudadanos, simplemente antes la necesidad de un recurso de una distorsión por eso se le dice antisociales” indicó Yáñez.
Bolívar tiene un antes y un después debido a estas guerrillas, la misma que tuvo la ciudad colombiana antes del narcotráfico. (Venepress)











