Por la periferia del cristal no se asoma el futuro; se construye. En un mercado donde ver bien se ha convertido en un lujo de alta gama para el bolsillo común, una triangulación transnacional está desafiando las leyes de la física y de la economía local. El epicentro del sismo está en la nueva sede y sucursal del grupo Ópticas Unidas, inaugurada este viernes en el centro comercial Torre Caura de Altavista, bajo el nombre Casa del Lente Óptica CA, empresa independiente pero consorciada con la marca paraguas que hoy consolida un emporio de 11 empresas nacionales y terminales logísticas que se extienden desde Bogotá hasta los talleres de manufactura en China.
A la cabeza de este avión —como él mismo lo define— se encuentra Freddy López, Director Ejecutivo del grupo, quien viajo a Puerto Ordaz para estar presente en la inauguración de la nueva óptica en Altavista, la segunda en la ciudad, pues ya tienen una sede en San Félix. Y es que Freddy no habla como un simple comerciante de monturas; habla como un estratega que sabe que la optometría nacional, avalada por el Consejo Mundial de Optometría (adscrito a la OMS), que es de los pocos optometristas del país reconocido por dicho Consejo y que como investigador está viviendo su transformación más radical en un siglo.
Del «Hecho en China» al modelo nativo: El hackeo de los costos
La ecuación tradicional de la salud visual en Venezuela es implacable: si el cristal es importado y personalizado, el precio excluye a las mayorías. Ópticas Unidas rompió el algoritmo. «Manejamos gama media y gama alta, pero la gama media está fácilmente accesible para cualquier público», explica López con la seguridad de quien controla toda la cadena de suministro.
El secreto de su agresiva competitividad económica no es la reducción de calidad, sino una precisa triangulación internacional: fabricar e importar directamente desde sus propias sedes en China. Al eliminar los intermediarios que encarecen el mercado latinoamericano, la nueva sede se inaugura no solo como un centro de salud, sino como un bastión de accesibilidad, con diversos y cómodos planes que permiten a cualquiera adquirir el tan necesario y a veces difícil de conseguir, lente que cada cual requiere.
Por si esto fuera poco para los sectores más vulnerables, el grupo despliega jornadas sociales mancomunadas con instituciones públicas y privadas, llevando soluciones ópticas a rincones tan extremos del mapa como Santa Elena de Uairén y Pacaraima.
Cristales a la medida: Adiós al lente genérico
El verdadero hito de esta inauguración no reside solo en las paredes de la nueva sucursal, sino en lo que ocurre dentro del local, con atención personalizada y amable, pero especialmente con la calidad los cristales que allí se ofrecen. La empresa ha tomado lo mejor de los referentes mundiales para “tallar” – como si de un cristal se tratara- un método propio enfocado en la periferia del ojo; reforzado además por dos principios fundamentales:
Adaptación periférica: A diferencia de los lentes genéricos que distorsionan la visión en los bordes, su tecnología permite una mayor adaptación de las dioptrías en las zonas periféricas.
Hiper-personalización: Cada cristal se diseña respondiendo a la anatomía exacta de un segmento específico de pacientes, maximizando el confort visual.
El «Gemelo Óptico» la investigación a la vuelta de la esquina del grupo Ópticas Unidas
Pero el anuncio que se robó el show en la inauguración de la Casa del Lente Óptica, y que sin duda está sacudiendo los cimientos del sector es un proyecto desarrollado bajo estricto celo profesional: el gemelo digital óptico. Apoyados en los algoritmos de inteligencia artificial de titanes globales, el equipo de López está construyendo un modelo nativo que promete cambiar el diagnóstico para siempre.
¿En qué consiste? En cargar un paciente virtual. Una réplica cuántica, matemática, fisiológica y anatómica exacta del ojo del paciente, tan precisa como si la persona estuviera físicamente en la tienda. «Lo maravilloso de esta tecnología es que se puede hacer una proyección del comportamiento visual», revela López. El impacto social de este gemelo virtual es invaluable, especialmente para la población infantil. En un contexto global donde las miopías infantiles avanzan de forma agresiva, el gemelo óptico permite simular hoy el comportamiento del ojo del niño a cinco o diez años en el futuro. Es, literalmente, predecir el deterioro para evitar que un niño se convierta en un magno miope el día de mañana.
Con más de 20 años de herencia en el sector óptico y 5 años consolidando una marca consorciada, la inauguración de esta sede no es un corte de cinta más. Es la demostración de que en Venezuela, la ciencia de vanguardia y el acceso popular pueden mirar hacia el mismo horizonte. (Gustavo Montaña/CNP 8235)











